Temporada 2026 / Semana 3

NFL
AtlantaFalcons
Green BayPackers
35Final14
1234T
ATL 71071135
GB 700714

Viernes · 25 Sep · 02:15 CEST

Lambeau Field

Menuda noche… La verdad es que creo no me merece la pena pararme a contar que en el primer drive de Atlanta Xavier McKinney interceptó a Penix en su tercer pase. Tampoco que los Packers, con el balón en su propia yarda 45, se despacharon con un pase de seis yardas y dos incompletos antes de un punt. Ni siquiera el drive de casi cinco minutos, con aquel pase de 43 yardas de Love a Golden y el touchdown de Watson, merece más de una línea. Fue el 7-0. Fue, también, lo único que funcionó en toda la noche.

Tampoco me detendré en la falta de Brenton Cox Jr. sobre Penix, un roughing the passer más que discutible, ni en la carrera de 55 yardas de Bijan Robinson que llegó en la jugada siguiente y acabó en el empate a 7. LaFleur prefirió no opinar del árbitro. Es lo de menos. Lo que importa es que, a partir de ahí, Atlanta anotó 27 puntos seguidos.

No voy a narrar con detalle el field goal de 47 yardas de Smack que iba a empatar el partido a 10 y que fue bloqueado, ni cómo Atlanta anotó en su siguiente drive para irse al descanso 17-7. Y menos aún ese cuarta y 1 en la yarda 7 rival, ya en la segunda parte: LaFleur decidió ir a por ello, la finta de play-action no engañó a nadie y todos los receptores estaban cubiertos. Una jugada más de las que sobran en este partido, como el touchdown de 15 yardas de Golden con el 27-7, ya sin remedio.

Me quedo con los números, que no necesitan adjetivos. Nueve carreras para 17 yardas. Cincuenta y tres pases de Love, con las cadenas sin moverse y los receptores sin dar con el balón. Una defensa que concedió 498 yardas, 242 de ellas por tierra, con 194 de Bijan Robinson y otras 194 de Drake London, que además se paseó sin nadie cerca en una recepción de 68 yardas. Y un cierre a la altura: Atlanta anotó, se fue a por dos puntos y los convirtió, y la última jugada de Love fue una intercepción.

Todo esto es solo la superficie. En las dos primeras semanas el ataque había convertido 4 de 21 terceros downs y había concedido 7 sacks, y ayer no solo no mejoró, sino que ni siquiera lo intentó con convicción. Tras el touchdown del 7-0, en su segunda posesión, los Packers se fueron cuatro veces al three-and-out en la primera mitad. En la segunda llegaron hasta la yarda 7 rival, se estrellaron en aquel cuarta y 1, y no volvieron a amenazar la end zone hasta que Atlanta ya les sacaba 20 puntos. Love solo fue capturado una vez, pero eso no cuenta toda la verdad: hubo fallos de protección, pases caídos y lanzamientos errados en cada drive. Y con una línea ofensiva que ya había perdido a Bako-Bewele y a Banks, Monk salió con una lesión de cuádriceps y a Cooper, en defensa, hubo que evaluarlo por conmoción. Hasta el propio LaFleur lo resumió sin rodeos: “It was a butt-whoopin’” (“nos patearon el culo”).

Aquí es donde toca ser honestos, porque escribir una crónica más sobre lesiones no sirve de nada. Con Parsons fuera, los Packers están 1-6, y su única victoria fue en la prórroga, y por los pelos, ante los Jets. Esa cifra no se explica solo por las bajas. En esta plantilla hay jugadores de primer nivel (pocos, y casi siempre lesionados), jugadores cumplidores y también algunos mediocres o mal desarrollados. Lo que no cabe es que un grupo así sea incapaz de parecerse a un equipo de la NFL, ni que se repita partido tras partido.

Semana a semana nos hemos acostumbrado a señalar con el dedo a jugadores en posiciones específicas que explicaban el colapso del equipo en momentos puntuales. Hoy me niego a señalarles porque me faltarían dedos… y porque cuando TODO en el campo está mal, la culpa no puede ser exclusivamente de algún jugador que no da el nivel. Como solución a estas alturas, no se pueden cambiar 53 jugadores. El problema tiene que ser otro, y todo apunta a quien decide qué se hace en el césped y en los despachos: LaFleur y Gutekunst. CBS Sports insistió esta noche en que el resultado debería empujar al gerente general a buscar mejoras con agresividad. Estoy de acuerdo, y añadiría que no solo con caras nuevas para el roster. Sr. Ed Policy… ¡a jugar! (Bien por vosotros, viejóvenes que habéis leído imitando a Joaquín Prat)

La cita es en diez días en Tampa Bay. Hay tiempo para intentar arreglar lo que no funciona (en realidad, ¿funciona algo?…), pero no para seguir esperando. El draft queda lejos, y además no podemos esperar ningún milagro cuando ni siquiera contamos con una primera ronda, cedida en el traspaso de Micah Parsons. Por cierto… Jerry debe de estar muy feliz pensando en la elección que va a conseguir a este ritmo, gracias al año que se prevé para los Packers.

Y, pese a todo, somos los Packers. La historia nos exige. A todos: jugadores, entrenadores, directivos y afición. Estemos todos a la altura y tómense ya las decisiones que todos vemos inaplazables. Cuanto antes.

Adenda: El el capítulo de La Tundra de esta semana, previa de este olvidable partido, (que deberíais poneros si tenéis un ratito porque es imprescindible), nuestro Doc de cabecera (@medicofantasy) dio una nueva clase magistral en forma de opinión sobre los servicios médicos de la franquicia, su estructura y componentes y su relación con el increíble problema de lesiones que arrastra este equipo desde hace años. Es otro punto en el que hay que meter tijera, Sr. Policy… ¡Ya!