La rivalidad entre Packers y Bears es la más importante de toda la historia de la liga. Es una rivalidad que ha permitido a ambos equipos, especialmente a Green Bay, sobrevivir a los difíciles años de la Gran Depresión y que contribuyó muchísimo a la consolidación de la NFL en el corazón del aficionado medio americano. Sus 210 capítulos de temporada regular contrastan con los sólo 2 que se han podido vivir en las eliminatorias por el título. Cuando Green Bay se encontraba en su punto álgido, Chicago navegaba en la mediocridad deportiva. Cuando Chicago innovaba con sus formaciones y dominaba la liga, Green Bay sucumbía víctima de sus propios fantasmas.
El primer choque entre estos dos colosos tuvo lugar en plena Segunda Guerra Mundial, cuando en 1941 la liga tuvo que programar un partido de desempate entre unos Bears y unos Packers con idéntico porcentaje de victorias. Aquel partido, denominado Western Division Championship se decidió en el segundo cuarto con un parcial imposible de 24 a 0 a favor de los de George Hallas. La diferencia fue insalvable para los pupilos de Lambeau y los Bears terminaron llevándose el encuentro por 33 a 14. En la final por el campeonato los Bears se proclamaron campeones por segundo año consecutivo tras vencer a los Giants por un contundente 37 a 9.
Habría que esperar 70 años para que Bears y Packers se encontrasen de nuevo en la lucha por el título. La liga había cambiado mucho en esos 70 años, pero la rivalidad permanecía intacta. Los Packers llegaban a la final del NFC Championship después de colarse en los play-offs como los últimos clasificados, mientras que los Bears lo hacían desde la tranquilidad que daba ser el segundo mejor equipo de la Conferencia Nacional. Nada de esto importó cuando los Packers comandados por Aaron Rodgers derrotaron por 21 a 14 a unos sorprendidos Bears aquella fría tarde de Enero de 2011 gracias a una interceptación de Sam Shields a 37 segundos de la finalización del encuentro. Los Packers no solo alcanzaron el pase para la gran final, sino que se alzaron con el título al derrotar a los Steelers por 31 a 25 en la Super Bowl XLV.
No ha sido necesario esperar tanto para este tercer envite. Ambos equipos llegan con sensaciones encontradas a tan importante encuentro. Los Bears han basado su temporada en priorizar el ataque terrestre sobre el ataque aéreo para minimizar las entregas de balón de su joven estrella Caleb Williams. Esto les ha permitido llegar con opciones a las últimas posesiones de los partidos donde se han exhibido como unos auténticos especialistas en remontar encuentros y sacar partidos adelante. Gracias a su nuevo entrenador, Ben Johnson, los Bears nunca dejan de creer en la victoria por muy mal que estén las cosas, como bien pudimos comprobar en el último partido contra ellos. Por su parte, los Packers viven un final de temporada muy alejado de las expectativas iniciales. El equipo no levanta cabeza desde la devastadora lesión sufrida por Micah Parsons en Denver y atraviesa una crisis de juego y resultados bastante preocupante. La nómina de jugadores lesionados es cada vez más larga, pero eso no debería servir de excusa para un equipo que aspiraba a todo en Septiembre. Si el equipo es capaz de distanciarse lo suficiente de su rival como para poder gestionar la ventaja en el último cuarto, las opciones de pasar de ronda son muy altas.
Ambos equipos llegan a los play-offs con una racha negativa de victorias. El nivel entre ambos equipos está más cercano de lo que su posición en la clasificación indica por lo que el resultado del partido es una incertidumbre total. No obstante, sea quien sea el equipo vencedor, habrá escrito un nuevo capítulo en esta apasionante historia común.
El partido comenzaba con los Bears decididos a marcar el ritmo del partido desde el inicio. Johnson elige recibir el balón en lugar de postponer su decisión lo que permitiría a los suyos disfrutar de la primera posesión del partido a costa de que los Packers pudiesen encadenar dos posesiones consecutivas sin posibilidad de respuesta al descanso. Iban a por todas. La posesión seguía el plan de juego de esta temporada, priorizando el juego terrestre con carreras directas o pases por detrás de la línea de scrimmage para aprovechar la previsible vulnerabilidad de la línea defensiva quesera. Sin embargo, la defensa de este año tiene un nivel élite en los primeros cuartos y este nivel se va ha mostrar también en este partido a pesar de las importantes bajas. Las carreras no dan los frutos necesarios, obligando a los Bears a jugarse continuos terceros downs. Terceros downs que van salvando gracias a que Williams ataca la zona media de la defensa con éxito. Así, jugando al límite serie tras serie el ataque local consigue visitar por primera vez la red zone rival dispuestos a iniciar la serie definitiva de jugadas dese la yarda 14 de Green Bay. Williams busca la anotación directa con sendos pases bien defendidos frenando la euforia de los aficionados locales que ven como Cairo Santos tiene que saltar al campo para convertir un sencillo tiro de campo. 3 puntos en el marcador pero a través de una posesión larguísima de 16 jugadas con la que los Bears han consumido ocho minutazos de reloj. Aunque el botín de puntos puede parecer escaso, el plan de los Bears estaba saliendo a las mil maravillas al obligar a la defensa de Green Bay a permanecer tantísimo tiempo en el campo.
Si los Packers querían comenzar a construir la victoria tenían que ser capaces de distanciarse en el marcador desde el inicio del partido. La baja de Melton obligaba a Keisean Nixon a tener que asumir la responsabilidad de retornar los saques un año después de aquel retorno de infausto recuerdo contra Eagles. Santos tiene una manera de ejecutar los saques con la que busca el touchback de 20 yardas mediante un bote en la zona de recepción ejecutando un lanzamiento más propio del soccer que del football. Nixon está atento, atrapa bien el balón y corre hacia el campo contrario hasta que es placado por Chicago. El retorno es bueno, sin embargo, un agarrón de Josh Whyle retrasa la primera posesión 10 yardas desde la 25 hasta la 15. Las dudas se disiparían en la primera jugada, en la que Jayden Reed ejecuta a la perfección una Cheese Sweep para lograr una ganancia de 14 yardas. ¿Estamos en 2024? El festival de jugadas explosivas no había hecho más que comenzar. Un pase incompleto por el medio, seguido de un pase de 9 yardas hacia un lateral eran el preludio perfecto para la tercera jugada de pase directo en el primer tercer down al que el ataque tenía que hacer frente. Love retrocede, progresa en sus lecturas fijando con la mirada a los defensores en el lado izquierdo para soltar el brazo hacia el izquierdo, donde Romeo Doubs está superando por velocidad a su defensor en su ruta In-Out. Una preciosa espiral de 23 yardas que el bueno del Niño Burbuja se encarga de prolongar 10 yardas más tras la recepción. Con la amenaza aérea bien establecida llegaba la hora de que Josh Jacobs percutiese por tierra para sembrar también la duda con el ataque terrestre. Jacobs percute una y otra vez y Reed prueba suerte con otra de sus sweeps antes de que en la jugada definitiva Love finiquitase la posesión con un preciso pase corto para un Christian Watson que supera a su defensor a la carrera. ¡Touchdown Packers! Y lo que es mejor, un touchdown logrado con una superioridad y una variedad de jugadas desaparecida en las últimas semanas.
La posesión volvía a Chicago con algo más de dos minutos para la finalización del primer cuarto. Un par de carreras de Monangai y otra de Moore consumían todo el reloj restante. Los Bears se marchaban al cambio de campo con la posesión del balón, aunque con una desventaja de 4 puntos. La defensa lo había vuelto a hacer secando al rival solo que en esta ocasión el ataque también mantenía el ritmo maximizando su producción. Había partido en Chicago.
El cambio de campo iba a servir como pistoletazo de salida a un cuarto loco en el que los Bears no harían más que perder el balón mientras que los Packers aprovecharían cada pelota regalada sumando de 7 en 7. Todo comenzaba con una primera jugada en la que los Bears afrontaban su primer cuarto down del partido. Williams retrocede, otea el horizonte y contempla como la defensa zonal planteada por Hafley hace aguas y consigue conectar un pase de 18 yardas en tierra de nadie con un DJ Moore completamente solo. La jugada había atacado el corazón de la defensa con éxito, quizás por eso Johnson ordena a los suyos tres jugadas por tierra consecutivas que son frenadas sin compasión por un atentísimo Edgerrin Cooper. En cuestión de dos minutos y medio, los Bears tenían que afrontar su segundo cuarto down de la noche solo que en lugar de necesitar solo 2 yardas como en el primero, en esta ocasión serían necesarias 6 yardas para extender la posesión. Estando en la yarda 40 lo más lógico hubiese sido un despeje o incluso un tiro a palos, pero Johnson va a por todas y decide jugársela. Como no podía ser de otra manera, la jugada busca un pase en profundidad en dirección a uno de nuestros cornerbacks. Ni el pase es bueno ni el timing el adecuado, por lo que el balón lejos de ir dirigido a la zona de influencia de Burden, acaba en las manos de un contentísimo Valentine, que lograba la primera interceptación de la temporada. Los jugadores le felicitan mientras lo celebra corriendo por la banda como si de Naruto se tratase. Nadie parecía darse cuenta de que al no despejar el balón y atraparlo, Valentine había regalado 28 yardas a la defensa rival.
La decisión arriesgada de Johnson se había traducido en el primer cambio de posesión del partido. Había que aprovecharlo. LaFleur opta por establecer el juego de carrera primero con dos carreras explosivas de Jacobs por el centro al más puro estilo pinball. Con defensa pendiente de la amenaza por tierra, llegaría la primera serie de jugadas de pase. En la primera, Walker es incapaz de contener a su par y Love tiene que deshacerse del balón al límite del intentional grounding para evitar el sack. Sin embargo, en la segunda jugada la protección se muestra algo más efectiva permitiendo a Matthew Golden progresar campo abajo tras recibir una maravillosa espiral de 20 yardas de un Jordan Love saliendo en scramble, que se clavaba como un puñal en el corazón de la secundaria local. La defensa no sabía por dónde le venía el peligro y LaFleur se aprovecha de ello. La protección contra la presión no estaba siendo buena permitiendo a los defensores de Chicago alcanzar, esta vez sí, a Jordan Love. El sack complicaba la situación. En un complicado 3º y 8 la defensa vuelve a superar la línea ofensiva, pero un atento LaFleur solicita Tiempo Muerto antes del inicio de la jugada salvando la complicada situación. A la tercera llegaría la vencida. Esta vez sí Love conecta un pase a la Flat con Romeo Doubs que corre hasta dejar atrás el segundo pilote naranja para alegría de los aficionados queseros presentes en el estadio. Un par de carreras después llegaría el zarpazo definitivo en otro tercer down gracias a una bomba teledirigida hacía la banda izquierda donde Jayden Reed estaba superando por velocidad y colocación a su defensor. ¡Segunda posesión y segundo touchdown de Green Bay!
El partido se estaba descontrolando, y los Bears eran incapaces tanto de contener el vendaval ofensivo que les estaba cayendo como de avanzar con firmeza ante una defensa muy aguerrida. Tenían que darle la vuelta al partido si no querían distanciarse demasiado del equipo rival. Sin embargo, un par de carreras cortas llevaba a los Bears a su octavo tercer down consecutivo. Williams trataría de atacar la espalda de los linebackers, y lo consigue en primera instancia al conectar un pase de 8 yardas con Cole Kmet, antes de que Kmet pudiese terminar de darse la vuelta McKinney mete la mano y de un violento puñetazo fuerza un fumble. El balón rueda por el suelo con tan mala fortuna que va a para a las manos de su Rome Odunze. Parece que los Bears han vuelto salido airosos ¡No! LaFleur lanza el pañuelo rojo solicitando la revisión de la jugada y… ¡Acierta! Los árbitros determinan que antes del fumble Kmet no tenía la posesión completa del balón por lo que declaran pase incompleto y cuarto down para Chicago. Cegado por la situación Johnson ordena a los suyos jugarse un cuarto down kamikaze en su yarda 32. Con 5 yardas por cubrir, la defensa anticipa una jugada de pase. Williams buscaría la zona underneath pero el snap no es bueno y la línea defensiva se abalanza sobre él. Apresurado suelta el balón pero un rápido Cooper mete la mano y desvía el pase. ¡Segunda posesión consecutiva perdida por los Bears!
El partido estaba saliendo a pedir de boca. La defensa se estaba comiendo vivos a los Bears y el ataque estaba siendo capaz de rentabilizar cada posesión al máximo. Había que aprovechar el momento. Como es costumbre el ataque trataría de reforzar el juego por tierra antes de castigar con pases profundos a su secundaria. Tres carreras consecutivas de Jacobs con una ganancia de yardas en progresión negativa no eran suficientes para lograr el primer down. LaFleur tenía ante sí la opción de jugarse un cuarto down cortísimo o tirar a palos desde unas asequibles 41 yardas. Cualquier opción era buena cuando te han regalado la posesión así que LaFleur decide arriesgar y ordena a los suyos jugarse el down. La defensa presenta un frente muy compacto cargando la caja de jugadores lo que dejaba liberado a Christian Watson por el lado derecho. Love descarga el balón sobre el receptor que lo atrapa y corre como una flecha pegadito a la línea de cal directo hacia la zona de anotación. A su encuentro sale Stevenson, pero Watson en un gesto de superioridad física… ¡salta por encima del defensor! Stevenson no tiene más remedio que tratar de embestir con la cabeza al misil que le estaba superando por arriba con la fortuna de que su casco golpea con el balón. Watson, y el balón caen dentro de la zona de anotación donde un atentísimo Doubs se anticipa a Byard III para recuperar uno de los fumbles más espectaculares de la temporada. El propio Doubs sería el encargado de anotar el touchdown correspondiente al atrapar un sencillo pase de 1 yarda después de dos carreras totalmente estériles y cuasi cómicas. LaFleur abandonaba la carrera optando por un concepto de rutas cruzadas que da ventaja al receptor exterior como ya hemos visto en otros partidos esta temporada. Segunda entrega de balón consecutiva de los Bears a la que se le ejerce el máximo castigo y tercera posesión consecutiva finalizada con un touchdown. Segunda vez en la historia de los play-offs que los Packers consiguen anotar 3 touchdowns en sus 3 primeras posesiones, la otra víctima fueron los Cowboys de 2016.
Quedando menos de dos minutos para la finalización del primer tiempo a los Bears no les quedaba más remedio que ir con todo para tratar de no irse definitivamente del partido. Eso significaba entregarse por completo al brazo de su joven quarterback. En su primer intento, Williams consigue conectar un pase por el centro, una vez más, donde el rookie Loveland esperaba el balón plácidamente. Estas 22 yardas fáciles no anticipaban lo que estaba por venir. Un Williams ofuscado trataría de conectar con sus receptores, sin embargo, en esta ocasión la defensa estaría a la altura. En la primera ocasión Rashan Gary consigue rodear a su defensor a pesar del holding evidente metiendo la mano para boicotear el pase de Williams. El balón vuela por el aire y a puntito estuvo Edgerrin Cooper de atraparlo. En el segundo Walker, esta vez sí, cubre bien a su asignación metiendo la mano en el momento justo para entorpecer el pase. En la tercera, la presión obliga a escapar del pocket a Williams que corre tratando de llegar hasta la línea amarilla sin lograrlo. Cuarto 4º down para los de Chicago. La distancia hasta la portería podría invitar a Johnson a confiar en su lanzador y jugarse el tiro a palos, pero prefiere intentar prolongar la posesión. Williams buscaría una vez más a Loveland en la zona profunda pero el pase no es bueno y se marcha alto. Los Bears firmaban la tercera pérdida de posesión consecutiva de este cuarto.
Quedan treinta segundos en el reloj para que los Packers den la estocada definitiva a un rival herido de muerte. La defensa rival no va a permitir jugadas de pase profundas y plantea un esquema de defensa preventiva que libera la zona corta. Love lo aprovecha en primera instancia descargando sobre un Christian Brooks que acercaba el objetivo 16 yardas. Con el equipo plantado en campo contrario, Love se gusta buscando a Watson en su ruta Go por el lado derecho, pero el pase sale demasiado fuerte y al receptor no le da tiempo de estar en el lugar adecuado para lograr el touchdown. En la tercera, Love se aprovecha de una zona despejada para correr en primera persona logrando un triple éxito. Avanza 11 yardas, consigue el primer down y para el reloj. Quedan 11 segundos para la finalización de la primera parte y Green Bay no tiene tiempos muertos disponibles. No queda más remedio que intentar ganar yardas con un pase a la banda. Los Bears lo saben y defienden con hasta dos hombres cada una de ellas imposibilitando cualquier atisbo de pase. A falta de dos segundos McManus salta al terreno de juego para intentar un lanzamiento lejano, de 54 yardas, pero nada que no hubiese hecho ya con anterioridad en temporada regular (no así en play-offs donde su marca es de 52 yardas). McManus lanza y… ¡Anota! pero, un momento, los Bears han solicitado Tiempo Muerto medio segundo antes del golpeo, la patada no vale. McManus se prepara para su segundo intento. Lanza y… ¡va fuera impulsada por un fuerte viento lateral!
A pesar del fallo de McManus el luminoso del Solar fiel refleja un impactante 21 a 3 a favor de Green Bay. Ni los más optimistas podían predecir semejante desempeño del equipo favorecido por las alocadas decisiones tanto de Johnson como de Williams todo hay que decirlo. Los 21 puntos al descanso, 18 de renta, suponen, además, la mayor anotación lograda por un equipo visitante durante los play-offs en toda la historia de Chicago, y se quedan en el tercer puesto histórico global de la franquicia sólo por detrás de los 49ers del 94 (30 y 27) y los Giants del 56 (34 y 27). Casi siempre que los Packers han llegado con 14 puntos de ventaja o más al descanso, se han llevado la victoria. La excepción, claro está son los Seahawks del 2014. A nivel personal el juego desplegado por Jordan Love hasta este momento le ha valido para ser el segundo jugador en la historia de la franquicia que logra anotar 3 touchdown de pase en una primera parte de un partido de play-offs, solo por detrás de Lynn Pasitos Dickey en 1982.
A pesar del tiro a palos fallado por McManus en las postrimerías de la primera parte, los Packers iban a gozar de una nueva oportunidad de aumentar la distancia en el marcador al disponer de la primera posesión de esta segunda parte. Los Bears estaban obligados a no cometer errores si querían luchar contra la historia. Los Bears nunca han logrado sobreponerse a una diferencia 6 puntos o más al descanso en toda su historia. Por su parte, los Packers, más relajados afrontaban lo que restaba de partido mucho más relajados, conscientes de que solo una debacle de proporciones bíblicas podría apearles de la ronda divisional. La primera jugada de esta serie ofensiva iba a ser un resumen perfecto de lo que estaba por venir. La presión se impone a la protección y Jordan Love tiene que escapar hacia su lado antinatural, el izquierdo, para deshacerse del balón y evitar el sack. Un intento de carrera muerto antes de nacer y otro pase a la desesperada conducían a los Packers a su primer despeje del partido. El lenguaje corporal de Love no anticipaba nada bueno. En este primer envite se puede apreciar como Dennis Allen ajustaba al descanso, mientras que LaFleur no variaba su planteamiento de juego por uno mucho más conservador. A fin de cuentas, el reloj corría a favor de Green Bay.
Los Bears habían logrado lo más difícil, impedir que los Packers anotasen puntos en dos posesiones consecutivas. Ahora estaba en su mano iniciar una remontada imposible. Tenían que recorrer todo el campo en el menor tiempo posible. Su destino iba a depender del desempeño de Caleb Williams. El joven QB, cargado de energía, intentaba castigar la zona underneath una vez más, pero Loveland es incapaz de conservar la posesión del balón ante la presión asfixiante de McKinney. No pasaba nada, en la siguiente jugada ambos jugadores volverían a intentarlo. Los Bears afrontaban un nuevo un tercer down complicado con 8 yardas por recorrer para extender la posesión. La jugada de pase y el blitz correspondiente era inminentes. La presión no llega, Williams navega sin agobios en el pocket, otea el horizonte y observa como en la zona izquierda del campo Valentine tenía que enfrentarse a un imposible 2 contra 1 debido al blitz de McKinney. En un primer paso, Valentine cierra la puerta al receptor de la Flat, pero Loveland le está ganando la espalda en la Out. El balón vuela y es recogido sin problemas por el tight end. 29 yardas que comenzaban a sembrar la duda en las mentes de los defensores queseros. Un segundo pase consecutivo mal placado por Valentine y otras 19 yardas más para unos Bears que se adentraban en la red zone rival dispuestos a todo. Con todo a favor, Quay Perro de Presa Walker identifica la jugada de carrera que se proponía ante él y se lanza como una fiera a por DJ Moore, placándole 5 yardas por detrás de la línea de scrimmage. La jugada de Walker resultaba ser diferencial y los Ositos se tenían que conformar con lanzar a palos desde la yarda 16. Segunda anotación del partido para ellos, para unos escasos 6 puntos en 35 minutos de juego.
La posesión volvía a manos de los Packers, que tenían como principal misión conseguir agotar tanto tiempo del reloj como fuese posible. Lamentablemente, una serie de jugadas poco imaginativas daba como resultado el segundo despeje consecutivo de Daniel Whelan. Segundo tres y fuera para una ganancia de 8 yardas y apenas minuto y cuarenta de reloj consumidos. Al igual que el resto de la temporada, al ataque de los Packers les estaba constando entrar en ritmo en esta segunda mitad debido a la falta de contramedidas contra los ajustes del rival.
Al ataque le cuesta, pero a la defensa, ya descansada la vuelta de vestuarios le sienta a las mil maravillas consiguiendo secar al rival a un nivel top de la liga. Pudiera parecer que ese primer pase de 20 yardas que Williams lanza por detrás de los linebackers para Burden y qué este prolonga 5 yardas más, pondría en peligro el prestigio de nuestra defensa, e iniciaría la remontada, pero nada más lejos de la realidad. Dos carreras de D’Andre Swift después y Chicago tenía que volver a jugarse un tercer down, aunque muy corto en esta ocasión. Williams no tendría que armar el brazo en esta ocasión, pero como lo llevaba haciendo toda la tarde, Johnson decide usarlo para una jugada de play-action. La duda sirve para que la línea ofensiva avance esa yardita que les hacía falta y la potente carrera de Monangai por el centro hace el resto. 3 yardas más que suficientes para prolongar la posesión. Además de estas 3 yardas, los Packers perdían a su bastión defensivo durante la refriega. Cooper abandonaba el campo dejando cojo, más aún si cabe, al grupo de linebackers. Por si fuera poco, Nixon comete su habitual payasada lanzándose no se sabe muy bien con que motivo sobre la pila de jugadores, incurriendo en una acción de violencia innecesaria y regalando por el camino 15 yardas más al ataque rival. D’Andre Swift se encargaría de aprovechar el desconcierto de la defensa en la siguiente jugada con una carrera por la banda de 13 yardas en un checkdown de Williams. Los Bears lograban colarse de nuevo en la red zone de Green Bay con una nueva serie de jugadas por delante, pero al igual que llevaba sucediendo todo el partido, cuando el campo se estrecha, la defensa se hace grande y se impone. Otra serie de infructuosas jugadas de los Bears lleva a Ben Johnson a tener que tomar una difícil decisión. O jugarse un cuarto down o tirar a palos desde la yarda 6 de Green Bay. Los tres puntos están asegurados, pero a Chicago solo le basta con lograr 1 yarda para prolongar la posesión una vez más. Johnson, como ya hiciera en la primera parte decide jugársela, pero en lugar de buscar la yarda que necesita propone una jugada de pase para alcanzar la zona de anotación por la vía directa. La presión de Green Bay, esta vez sí, consigue romper la línea enemiga y Karl Brooks comienza a perseguir campo atrás a Caleb Williams con los brazos en alto. El QB ante la amenaza inminente lanza un pase sin visibilidad hacia el lado izquierdo que cae en manos de… ¡Ty’Ron Hooper! ¡Segundo pase interceptado de la noche! Hooper acarrea el ovoide desde la yarda 2 hasta la 9 donde es placado por Kmet. Ver para creer.
Con poco más de tres minutos de reloj, todo hacía indicar que los Bears se marcharían con las alforjas medio vacías de este tercer cuarto. ¿Podrían los Packers terminar de matar el partido con una anotación? Partir desde la yarda 9 no es una situación ideal, por ese motivo LaFleur plantea una de sus habituales formaciones jumbo con un tackle extra que actúa como falso tight end. Johnson contrarresta enviando al blitz hasta 6 jugadores. La línea defensiva se impone y consigue llegar hasta Jordan Love con dos jugadores. Antes de recibir el placaje que supondría un safety para Chicago, Love libera el balón en dirección de un oportuno Darian Kinnard. Kinnard no es Kraft, pero es capaz de atrapar el pase, darse la vuelta y correr en dirección contraria. La diferencia de kilos marca la diferencia para bien y para mal. Los defensores le dan caza con rapidez, aunque les resulta imposible de derribar. Kinnard es una mole imparable en movimiento. Tirando de oficio, Grady Jarrett mete la mano y ¡consigue forzar un fumble! El balón rebota en el pie del propio Kinnard saliendo despedido 10 yardas por delante. Dexter se lanza con todo pero es incapaz de controlar el ovoide que sale volando por la banda después de que Doubs lo golpease. En la siguiente jugada, Jacobs realiza una carrera por el exterior que supone el primer 1er down de la segunda mitad para Green Bay. El equipo respira tranquilo. En la siguiente serie de jugadas, Love trataría de alcanzar el primer down con una bomba en profundo para Matthew Golden pero debido a la presión el lanzamiento había sido demasiado prematuro. Las cosas no irían mejor cuando, una vez más, la presión llega con dos jugadores de nuevo hasta Jordan Love, quien, obligado tiene que lanzar el balón directamente al suelo. El problema es que lo hace de tal manera que incurre en intentional grounding, convirtiendo el 2º y 10 en un 3º y 20 imposible. En la jugada definitiva LaFleur trata de recuperar la distancia perdida, pero la defensa de los Bears cubre muy bien la zona media y profunda obligando a Brooks a tratar de lograr el primer down corriendo. No lo logra y Whelan tiene que despejar por tercera vez consecutiva. De tres posesiones anotadoras a tres posesiones despejadoras. El juego que el equipo estaba desarrollando era diametralmente opuesto al ofrecido en la primera mitad.
Sin tiempo en el reloj para nada más, los Bears retornarían el despeje de Whelan 37 yardas que ponían en evidencia, una vez más a los equipos de retorno. A pesar del despeje de 50 yardas de Whelan, los Bears lograban partir desde una más que asequible yarda 35 rival. Todo un homenaje de los suyos para Devin Hester, presente en las gradas con su chaqueta dorada. A pesar de todo el esfuerzo, la diferencia en el marcador entre ambos equipos se mantenía en 15 puntos. En las 7 veces que los Bears se han visto en esta situación, nunca han podido sobreponerse. Además, de las 18 veces que los Packers se han visto al final del tercer cuarto por encima del rival con 14 puntos o más, han logrado la victoria en todas y cada una de dichas veces. Solo los Seahawks de 2019 nos pusieron en aprietos con un parcial de +14 potente, pero insuficiente. La historia jugaba a favor de Green Bay.
Llegamos al último cuarto. La especialidad de la casa de los Bears de esta temporada. Quince minutos parecían demasiado pocos ante una diferencia que se antojaba excesiva, pero el ADN de estos Bears es luchar. Luchar hasta el final. Cueste lo que cueste. Así es como han conseguido remontar tantos partidos esta temporada en el último cuarto. A su favor, una defensa que no tiene gasolina suficiente al final de los partidos concediendo 9 puntos de media en los últimos cuartos de los partidos disputados tras Acción de Gracias. Con la posesión en su poder iban a tratar de iniciar la remontada partiendo de otro complicado 3º y 4 desde la yarda 29 de Green Bay heredado del cuarto anterior. Una carrera sencilla pero segura de Monangai por el centro disipaba las dudas para los locales. El juego por tierra aportaba seguridad, aunque la urgencia por anotar obligaba a los Bears a cargar con todo por aire buscando el touchdown redentor. Williams lo intentaba en varias ocasiones pero sus pases eran bien defendidos por McDuffie y por Williams respectivamente. En el tercer down decisivo ¿cuántos van ya? Van Ness decide aparecerse como el monstruo que es logrando llegar hasta Williams. El sack no se consuma aunque logra forzar un balón dividido que desgraciadamente es recuperado por Ozzy Trapilo. Esto permite a Cairo Santos saltar al campo para convertir un tiro de campo con más miga de la que parece desde 51 yardas y unas condiciones de viento cambiante. 21 a Los Bears avanzaban por el campo, incursionaban en la red zone rival, pero sumaban de 3 en 3 para desesperación de la afición local.
Después de protagonizar tres despejes seguidos, era de esperar que en esta primera posesión del último y decisivo cuarto el equipo mostrase una cara diferente. La diferencia en esta segunda mitad había menguado hasta los 12 puntos gracias lastrados por un ataque totalmente inoperante y falto de ideas, pero gracias a una defensa que había sido capaz de minimizar daños. El cuento de toda la temporada vamos. Las cosas no podían ponerse más de cara cuando Cairo Santos falla en su intento de buscar el touchback indirecto quedándose corto de la zona de aterrizaje. La yarda 40 parecía un buen lugar para intentar no ya anotar, sino al menos consumir todo el reloj posible dejando sin tiempo material a los Bears para su típica remontada. Jacobs lo intentaba con una carrera a la mano en una de las escasas jugadas de play-action de esta segunda mitad pero la defensa se anticipaba una vez más y frenaba el acarreo Jota Jota en la misma línea de scrimmage. En la siguiente jugada, LaFleur intentaría atacar la cobertura defensiva de Chicago con una Slant, pero la defensa también se anticipa obstaculizando el pase. En el intento definitivo, el pocket vuelve a colapsar debido a un error gravísimo de Jordan Morgan ante una situación imposible de dos contra uno en el que abandona su bloqueo directo contra el rusher en la ruta más corta para centrarse en el rusher exterior. Love tiene que desprenderse del balón con precipitación incurriendo de nuevo en un intentional grounding. 10 yardas de penalización más que retrasan el cuarto despeje consecutivo de Whelan. De los 18 minutos transcurridos en esta segunda mitad, el ataque había estado en el campo poco más de 6. La defensa de Chicago estaba comiéndose vivos al ataque de Green Bay y lo que es peor, estaban obligando a la nuestra a permanecer en el campo más tiempo del aconsejable.
El retorno del despeje es bueno, 22 yardas, lo que envalentona al público animado desde la banda por exjugadores y leyendas del equipo. Sin tiempo para florituras, la remontada tenía que salir si o si de las manos de su joven promesa. Williams. En previsión de una lluvia de melones, Hafley plantea una defensa preventiva que evite pases de alta ganancia de yardas. El problema es que la presión no termina de llegar impidiendo a Williams un pase profundo pero permitiéndole correr con el balón él mismo. Aunque esta primera jugada no se había desarrollado como debería, Johnson había activado el modo castigo contra la defensa zonal de Green Bay. Un primer pase de 22 yardas, seguido de otro de 21 ambos atrapados por un Loveland que se imponía a los defensores rivales gracias a los conceptos de ruta planteados por su entrenador, permitían a los Bears disfrutar de una serie de jugadas desde la yarda 12 de Green Bay. Después de cinco jugadas de pase consecutivas llegaba el momento de castigar por tierra al rival. D’Andre Swift percutiría por tierra una primera vez acercándose hasta la yarda 6, para, en otro tercer down, rematar la faena yendo con todo a por el touchdown. En la repetición se observa como Nixon le esquiva en lugar de placarle, cuestión de fe suponemos. Sea como fuere, primer touchdown del partido para Bears que se ponían a 5 puntos de distancia de Green Bay. 21 a 16 en el luminoso y 10 minutos en el reloj. Increíblemente, la remontada era posible.
En una decisión sorprendente, Josh Jacobs sustituye en las labores de retorno a Keisean Nixon. Santos se deja de experimentos y ejecuta un saque más convencional que permite a Jacobs recoger el balón con facilidad y correr 33 yardas hasta que es placado por la montaña de jugadores. En la batalla Hicks golpea el balón que cae de las manos de nuestro corredor provocando un ¡fumble! Afortunadamente, Oladapo está más rápido que ninguno y consigue recuperarlo a tiempo. Las esperanzas de un cambio rápido de posesión se desvanecían. Los Bears tenían confiar en que la defensa pudiese, una vez más, forzar el tercer y fuera de Green Bay. En los momentos más críticos de los partidos de esta temporada siempre ha llegado la clásica penalización inoportuna de algún jugador. En esta ocasión, la tradición continuaba gracias a un gris Rasheed Walker, que comete un agarrón que penaliza a su equipo con 10 yardas extras. Del 2º y 8 al 1º y 20. El pase profundo era inminente. En el primer intento Love consigue conectar, por fin, con uno de sus receptores. Romeo Doubs gana separación por velocidad en la flat y atrapa un sencillo pase de 5 yardas que extiende otras 4 por tierra hasta que sale del campo por la banda derecha. En el segundo llegaría la puñalada al corazón de los aficionados de Chicago. Love vuelve a buscar a su hombre de confianza en estas situaciones, Romeo Contigo no Doubs. Mientras sus compañeros estiran el campo, Romeo corre slant sencillita pero bien cubierta por dos defensores. Aunque la ventana de recepción es pequeña, Love consigue conectar una precisa espiral de 11 yardas que Doubs logra extender otras 11 por tierra. Con dos certeros zarpazos, los Packers volvían a exhibir el nivel de juego mostrado en la primera mitad. Aprovechando las dudas que empezaban a aparecer en la defensa, Love seguiría explotando la conexión con Doubs para superar otro tercer down largo de 9 yardas y dejar al equipo en situación de 1º y 10 en la 23 de Chicago. Entonces sucede lo impensable. LaFleur ordena un pase lateral por detrás de la línea de scrimmage para que uno de los dos receptores gane yardas por tierra. Doubs está bien cubierto por el lado corto, así que Love no tiene más remedio que buscar a Matthew Golden en movimiento al que le están preparando la carrera Musgrave y Watson en el otro extremo del campo. Los bloqueos no son del todo buenos, pero Golden resiste el primer envite de la defensa girando sobre sí mismo cual Jacobina Divina. Con ese movimiento es capaz de quitarse de encima a cuatro defensores pero no se conforma y sigue corriendo en dirección a la zona de anotación. Allí le esperan otros dos defensores. Golden se zafa de ellos con un movimiento de caderas y… ¡Primer touchdown de la temporada para Golden!¡Menuda jugada del rookie que ha sacado petróleo de un buen diseño de LaFleur! Los Packers vuelven a poner tierra de por medio alargando su ventaja 6 puntos más a la espera de que McManus convierta en mero trámite su PAT. Lamentablemente, McManus falla dejando el marcador en 21 a 16. Restan 6 minutos y 36 segundos en el reloj. Los Bears necesitan dos anotaciones para pasar de ronda.
Johnson no tiene más remedio que apostarlo todo a favor de su quarterback contra la secundaria de Green Bay confiando en que el desgaste extra del tercer cuarto haga mella en la presión y permita encontrar a receptores liberados con más facilidad. Williams iba a responder a su entrenador con dos certeros pases que parecen dar alas a los suyos. Sin embargo, Caleb es un jugador todavía por hacer que gusta del caos y la improvisación pero que también muestra alguna toma de decisiones cuestionable o falta de precisión en sus pases. De esta manera, lo que parecía un sencillo 2º y 3 desde la yarda 48 de Chicago se acaba convirtiendo en un complicado 4º y 3 debido a dos pases incompletos consecutivos. Johnson no va a ordenar un despeje, así que se la juega una vez más. Con los nervios a flor de piel, Dalman se adelanta a la jugada y comente una falta en contra de Chicago. El cuarto down pasaba de complicado a desesperado. Si los Bears no lograban superar las 8 yardas necesarias Green Bay podría dormir el partido. O al menos intentarlo. Con todo el estado de Illinois anticipando un pase profundo, se inicia la decisiva jugada. Williams retrocede, la línea sucumbe a la presión pero Williams, el Houdini de esta temporada se escapa por su lado antinatural. McDuffie entra como un toro lanzándose a la desesperada para zancadillear con la mano a Williams ¡Hay contacto! Williams se trastabilla, salta y en el aire lanza un pase profundo en dirección a Rome Odunze. Nixon abandona su asignación permitiendo a Odunze atrapar el pase y regalando a los Bears superar un desesperado, otro más, cuarto down. La jugada llena de energía al ataque y sirve para reafirmar el plan de juego de Johnson. Ahora los Bears se creen capaces de todo. William y Johnson siguen con el plan lanzando balones hasta que un receptor consiga ganar separación para prolongar la posesión. Da igual el down, Williams pasa. Después de dos pases incompletos más, llega otro tercer down largo, muy largo. Lejos de buscar una jugada por la banda, Johnson vuelve a atacar la zona media que tan buen resultado le ha dado durante todo el partido. En lugar de Loveland, es Monangai el que recoge el pase y corre esquivando a cuanto jugador se le pone por delante hasta que es derribado. Un inofensivo pase de 4 yardas se había transformado, gracias a las piernas de Monangai en una jugada explosiva de 22 yardas. Chicago se plantaba de nuevo en la red zone rival. En esta ocasión no les costaría tanto alcanzar la zona de anotación. Walker, más atento en esta ocasión, impide a Monangai repetir la jugada anterior. En su segundo intento no tendríamos tanta suerte. Misma jugada distinto jugador. Olamide Zaccheaus se desmarca de Walker y entra sin oposición en la end zone de Green Bay. ¡Touchdown Bears! Con 27 a 22 un extra point se quedaría corto por lo que Johnson busca reducir la distancia a un field goal con un intento de dos puntos. El riesgo es mínimo y la ganancia enorme. Antes del snap los receptores se pegan a las bandas quedándose en situación de uno contra uno. Loveland gana la posición a Niemann y los Bears logran su objetivo de reducir la diferencia al mínimo en el menor tiempo posible. 27 a 24. 4 minutos 18 segundos. Posesión para Packers.
Habiéndose desmelenado por fin después del increíble touchdown de Golden, el ataque de Green Bay tiene por delante dos objetivos. Consumir todo el reloj posible y subir puntos al marcador. Todo lo que se salga de este planteamiento dejaría el partido de cara para Chicago. Jacobs vuelve a retornar el saque, esta vez sin dramas de ningún tipo hasta la yarda 31 de Green Bay. LaFleur buscaría repetir la jugada de Golden con Reed pero solo consigue ganar dos yardas. En la siguiente oportunidad, Love se prepara, Doubs corre su ruta Go de rigor despegándose lo suficiente del cornerback como para que Love pueda soltar el brazo en su dirección. El pase busca el hombro exterior por encima del receptor obligando a Romeo a marcarse una increíble recepción de 27 yardas a una mano mientras corre con el balón 7 yardas más. Los peores temores de los Bears se hacían presentes. En una situación tan ventajosa LaFleur decide buscar el ataque por tierra para obligar a los Bears a «quemar» sus tiempos muertos. El objetivo se cumple con creces pero a un alto coste. Las carreras de Jacobs son demasiado previsibles para la defensa forzando a Love a abusar del pase profundo en segundos intentos. En la primera serie el experimento sale bien gracias a que Matthew Superglue Golden atrapa un balón en el aire que extiende la posesión, pero en la segunda serie, el pase no acaba funcionando y el equipo tiene que jugarse un complicado 3º y 10 en la 21 de Chicago. LaFleur no lo ve claro y solicita el primer Tiempo Muerto de Green Bay para reorganizarse. La situación es muy comprometida. De no conseguir superar este 3º y 10, Green Bay tendría que lanzar un tiro a palos que les situaría a solo 6 puntos de distancia ante los expertos en remontadas tardías de la temporada. Con la jugada bien establecida el equipo procede a poner el balón en juego. No obstante, los jugadores con Love a la cabeza se eternizan a la hora de poner en juego el balón e incurren en un delay of the game incomprensible. 5 yardas de penalización, 5 yardas más para McManus que intenta un field goal asequible de 44 yardas. El balón vuela por el aire y… ¡Catástrofe! El tiro es muy malo y sale desviado por la derecha. Los Packers no solo no conseguían subir puntos al marcador, sino que además solo habían empleado un minuto y medio de reloj dejando el partido en una situación perfecta para que los Bears culminen la remontada.
Por primera vez en el partido Chicago lleva la iniciativa del encuentro. Todo pasa por sumar al menos 3 puntos. Los Bears no se iban a conformar con tan poco. El rival estaba herido y Johnson lo sabe. La presión defensiva sigue forzando a Willilams a escapar del pocket pero las reservas de energía están al mínimo. Sin presión la secundaria se expone demasiado, siendo castigada sin piedad por el plan de juego de Ben Johnson. Un primer pase de 12 yardas por el centro, una vez más, daba paso a un par de jugadas por tierra. La primera de ellas, más tradicional, a cargo de Monangai para 6 yardas, la segunda después de un pase lateral por el lado derecho que D’Andre Switft convierte en una carrera de 20 yardas. Con mucha menos resistencia de la esperada los Bears habían logrado recorrer el campo para plantarse en la yarda 25 de Green Bay. En 1º y 10 llegaba la estocada definitiva. Johnson diseña una bunch formation con tres receptores alineados cerca de los números en el lado izquierdo para atacar una previsible defensa al hombre. Moore se cruza por delante de Burden mientras éste atrae para si a su defensor retrocediendo hacia el backfield. El movimiento de ambos cambia la asignación presnap entre Valentine (edge) y Bullard (slot) con tan mala fortuna de que Valentine cae en el engaño permitiendo a Moore correr libre como el viento por su banda a la espera de que Williams le vea. La ruta post de Loveland hace el resto al arrastrar consigo a Williams, el nuestro, que no puede llegar a cubrir a Moore. Williams lanza un sencillo pase, Moore anota el touchdown y los Bears logran ponerse por delante en el marcador por primera vez en 58 minutos. El PAT posterior amplia su ventaja 1 puntito más situando el marcador en un increíble 27 a 31 apenas 10 minutos antes.
A pesar del desastre todavía quedaba algo de esperanza. Los Bears se ponían por delante, sí, pero lo hacían dejando 1 minuto y 43 segundos en el reloj ante unos Packers que dependían de sí mismos para ganar el partido. El único hándicap era que un field goal no era suficiente. Había que buscar el touchdown empleando el único tiempo muerto disponible con inteligencia en el camino. La defensa no puede defender exclusivamente el pase por los laterales así que cierra todas las vías posibles también por el centro a costa de regalar la zona corta del campo. Los defensores aprietan a nuestros receptores y a pesar de los esfuerzos de Love de entregar buenos pases, consiguen meter la mano en el momento justo para forzar una serie de pases incompletos que lleva a los Packers a un cuarto down a vida o muerte desde su yarda 31. Si el equipo logra superar las 7 yardas necesarias, habría partido. En caso contrario, los Bears se hacían con la victoria. Golden inicia un movimiento en el backfield que le permite atacar al defensor con ventaja. Su ruta quick out le consigue la separación necesaria y sus buenas manos hacen el resto atrapando la espiral de 13 yardas que volaba en su dirección. Primera bola de partido salvada. La segunda llegaba en otra situación de tercer down a la que se llega tras un pase corto y otro muy largo que Reed no puede atrapar por poco. En 3º y 3 a 50 segundos para el final Love busca a Romeo Doubs que se encuentra por detrás de la línea amarilla. El pase es bueno, la recepción mejor, pero Jaylon Johnson lo placa dentro del campo obligando a Matt LaFleur a emplear su último Tiempo Muerto. Los Packers seguían vivos, aunque ya no tenían más balas en la recamara. Desquitándose del pase fallado anterior, Reed sería capaz de atrapar otro pase por el interior de 20 yardas, al no disponer de tiempos muertos solo queda la opción del spike para detener la sangría del reloj. En el transcurso de la jugada Sean Rhyan cae lesionado lo que le impide moverse de su posición ya no solo para realizar el spike sino incluso para continuar en el partido. Los árbitros detienen el juego a falta de 32 segundos, 6 segundos después de que Reed besase el suelo, y ante la falta de tiempos muertos de Green Bay tienen que cobrarse el injury time out con 10 segundos más esenciales para las aspiraciones de Green Bay. Lecitus Smith sustituye a Sean Rhyan siendo el encargado de ocupar la posición de center e iniciar los snaps. En la serie de jugadas definitiva de toda la temporada, los Packers afrontan un 1º y 10 desde la 23 de Chicago con 22 segundos en el reloj y sin tiempos muertos. La defensa solo tiene que cubrir a tantos receptores como LaFleur envíe para matar el partido renunciando por completo a la presión. En el primer intento, el pase que buscaba a Watson por el centro no puede ser atrapado por el receptor que lo intenta a una mano sin éxito en la yarda 2 de Chicago. Lástima. En el segundo, la clásica penalización de a destiempo de Rasheed Walker complicaba un poquito más las cosas con esas 5 yardas extra marca de la casa. Con los Bears enviando a solo 3 jugadores Love tiene salir del pocket para lanzar el pase con tan mala fortuna de que Montrez Sweat consigue golpearle por detrás en el momento de lanzar anulando el tercer intento. Solo quedan 7 segundos en el reloj y Green Bay está a 28 yardas de no despedirse de la temporada. Smith inicia el snap pero a Love se le cae el balón de las manos. La presión de 3 jugadores vuelve a obligar a Love a navegar en el pocket mientras otea el horizonte buscando algún jugador desmarcado. Cualquier opción de lograrlo en la ruta inicial se había desvanecido con el fumble. Todo dependía de que los receptores, alguno de ellos lograse generar separación en una segunda ruta. Love no termina por decidirse, se agobia y, rememorando los play-offs de hace dos años contra San Francisco, lanza un pase apresurado hacia Golden que no tiene ni la fuerza ni la dirección correctas. Fin del partido. Fin de la temporada.
Se puede perder un partido disputado, se puede perder un partido en la última posesión, pero lo que no debería ser tolerable es perder un partido tras encajar una remontada de semejante calibre. No ha sido la mayor, pero si la más dolorosa desde la temporada 2014. Los 18 puntos de renta al descanso desperdiciados por los Packers sitúan esta remontada en el octavo lugar histórico de toda la liga, igualando las últimas debacles modernas de los Kansas City Chiefs en 2022 y 2018:
- 1993: Buffalo Bills vs Houston Oilers, 32 puntos, de 3-35 en el 3º al 41-38 final.
- 2014: Indianapolis Colts vs Kansas City Chiefs, 28 puntos, de 10-38 en el 3º al 45-44 final.
- 2023: Jacksonville Jaguars vs Los Angeles Chargers, 27 puntos de 0-27 en el 2º al 31-30 final.
- 2017: New England Patriots @ Atlanta Falcons, 25 puntos, de 3-28 en el 3º al 34-28 final.
- 2020: Kansas City Chiefs vs Houston Texans, 24 puntos, del 0-24 en el 2º al 51-31 final.
2003: San Francisco 49ers vs New York Giants, 24 puntos, del 14-38 en el 3º al 39-38 final. - 1957: Detroit Lions @ San Francisco 49ers, 20 puntos, del 7-27 en el 3º al 31-27 final.
- 2026: Chicago Bears vs Green Bay Packers, 18 puntos, del 3-21 en el 3º al 31-27 final.
2022: Cincinnati Bengals @ Kansas City Chiefs, 18 puntos, del 3-21 en el 2º al 27-24 final.
2018: Tennessee Titans @ Kansas City Chiefs, 18 puntos, del 3-21 en el 3º al 22-21.
2007: Indianapolis Colts vs New England Patriots, 18 puntos, del 3-21, en el 2º al 38-34 final.
1986: Miami Dolphins vs Cleveland Browns, 18 puntos, del 3-21, en el 3º al 24-21 final.
1972: Dallas Cowboys @ San Francisco 49ers, 18 puntos, del 3-21, en el 2º al 30-28 final.
Si acotamos un poquito más los datos obtenemos que solo tres veces en la historia de la NFL un equipo ha conseguido remontar 15 puntos o más en el último cuarto. Con la derrota del pasado Sábado, los Packers pasan a formar parte de tan ignominiosa lista empatando en la tercera posición con los 49ers del 72:
- 2017: New England Patriots @ Atlanta Falcons, 19 puntos, de 9-28 al comienzo del 4º al 34-28 final.
- 2003: San Francisco 49ers vs New York Giants, 16 puntos, del 22-38 al comienzo del 4º al 39-38 final.
- 2026: Chicago Bears vs Green Bay Packers, 15 puntos, del 6-21 al comienzo del 4º al 31-27 final.
- 1972: Dallas Cowboys @ San Francisco 49ers, 15 puntos, del 13-28 al comienzo del 4º al 30-28 final.
Para conseguir tamaña hazaña los Bears tuvieron que sobreponerse a las adversidades, creer en su entrenador y luchar con uñas y dientes durante toda la segunda parte. Como han venido haciendo el resto del año, el último cuarto, y especialmente los últimos 2 minutos son el punto fuerte de este equipo. Los Bears anotaron 25 puntos en el último cuarto, es decir, la mayor cantidad de puntos anotada en un partido de play-offs de toda su historia y solo 1 punto por debajo de los 26 que anotaron en el tercer cuarto de la paliza que infligieron a los Redskins en el 40 (73-0).
Además, se da la circunstancia de que esta es la mayor remontada de los play-offs en la historia de la franquicia de Illinois por delante de los Bears de 2006 que superaron una desventaja de 3 puntos en el último cuarto para acabar ganando a los Seahawks en el tiempo añadido, y por delante también de los 6 puntos que los Bears de 1933 comandados por Bronko Nagurski necesitaron recortar para vencer a los New York Giants en el primer partido de play-offs oficial de la historia de la NFL. No está nada mal para su primera victoria en play-offs desde hace 15 años.
Por parte de Williams, su rendimiento le ha valido para ser el primer quarterback de los Bears que es capaz de derrotar dos veces en una misma temporada a los Packers desde que un tal Jim Harbaugh lo lograra en 1991. Nunca antes un QB de los Bears había superado las 361 yardas en un partido de play-offs. Además, con esta, ya van 7 remontadas comandadas por el joven jugador en las que su equipo da la vuelta al marcador en los últimos 2 minutos, superando a una leyenda de la talla de Peyton Manning (1999).
La peor remontada en los 213 capítulos de esta rivalidad y la peor en la historia del equipo en play-offs, se explican por varios factores. La falta de ajustes en el descanso, un plan de juego poco imaginativo que abusa del shotgun renunciando al play-action, penalizaciones a destiempo, mala gestión del reloj y los tiempos muertos, una línea ofensiva en descomposición, un quarterback incapaz de comandar a los suyos, una defensa fundida en el último cuarto y unos equipos especiales otra vez diferenciales para mal. De la excelencia en la primera parte a la inmundicia de la segunda para una derrota dura, muy dura, que se instalará en el imaginario colectivo del Packerverso junto con otras derrotas calamitosas como los Seahawks de 2014 o los Cowboys de 1995.
Y es que la incapacidad para cerrar partidos ha sido una de las señas de identidad de este equipo a lo largo de la temporada. La ventaja de 9 puntos dilapidada contra Broncos, la de 10 contra Chicago en el partido del onside kick, otra de 10 contra Cleveland en el primer tercio de la temporada, la de 13 contra Cowboys que finalizó en empate, y finalmente la de 18 de la remontada histórica del pasado Sábado. Cinco partidos en los que el equipo ha permitido al rival la remontada. Aunque este defecto se ha manifestado con fuerza esta temporada, es algo que se lleva repitiendo en los play-offs de la era LaFleur. Todos recordamos el punt bloqueado por Hufanga para superar la desventaja de 7 puntos de los Niners de 2021 o el tiro fallado de Carlson y la interceptación lanzada por Love en la remontada de 7 puntos, también de los Niners de 2024. Remontadas que se suman a debacles como las sufridas contra Tampa en la temporada 2020 y ese pase permitido a Brady con 1 segundo para la finalización del primer tiempo o los 4 touchdowns de carrera de Mostert (y 220 yardas) de los 49ers de 2019 comandados por un inoperante Jimmy G. Con la de Chicago, son ya tres las remontadas permitidas por los Packers de LaFleur en las seis visitas del equipo al fútbol de Enero.
No obstante, a pesar de todo lo malo, hay un jugador que se puede llevar a casa un récord de la franquicia gracias a su rendimiento en la primera parte. Hablamos de Jordan Love que con el touchdown logrado por Matthew Golden logra convertirse en el cuarto QB de la franquicia en lograr 4 TD de pase en un partido de play-offs junto con nombres tan ilustres como Aaron Rodgers (2 veces), Lynn Dickey y Bart Starr.
Un servidor espera que haya disfrutado, querido lector si lo hubiese, de las crónicas de esta temporada y le agradece su preciado tiempo leyéndolas. Nos vemos el año que viene con unos Packers sino renovados, distintos.
Hoy más que nunca…
Go Pack Go!
Germán de la Puente