Probowlers de la temporada 2025

Un año más, tras la emoción vivida con las finales de conferencia, tras toda esa tempestad de emociones, llega la calma de la semana del Pro Bowl. Una semana en la que la liga prepara una serie de festividades con las que celebrar su propia existencia. Todo un ejercicio de onanismo que sirve, a su vez, para honrar a los mejores jugadores de la competición. Y es que formar parte de una Pro Bowl es una muestra de que un jugador se encuentra entre los mejores de su posición. O por lo menos, que el resto de la liga le tiene en esa alta consideración. Conviene no confundir las selecciones para la Pro Bowl con las nominaciones otorgadas por el sindicato de jugadores, las alineaciones All-Pro, igualmente codiciadas aunque últimamente mejor valoradas.

Este año las nominaciones no han estado exentas de cierta polémica. A las habituales ausencias de los jugadores seleccionados de los equipos que disputarán este año la Super Bowl, cuando se jugaba después no pasaban estas cosas, hay que añadir a todos los suplentes que se borran del evento voluntariamente. De este modo, entre que los jugadores que se borran y entre que el evento no deja de ser una festividad sin el prestigio de tiempos pasados tenemos como resultado que la credibilidad del evento se resiente con la participación de jugadores de un perfil medio o bajo. Afortunadamente para los directores generales, los bonus por participar en una solo se cobran si el jugador es elegido en primera instancia que si no…

Sea como fuere, los Packers de esta temporada no han levantado demasiadas pasiones ni entre los aficinados ni entre la prensa especializada. Solo un jugador se salva de tan áspero escrutinio:

Micah Parsons #1

0,5
Sacks
0
Tackles for Loss
0
QB Hits
0%
Edge Pass Rush Win Rate

El fichaje de esta temporada, el que acaparó todos los titulares durante semanas, el que convertía al equipo en un auténtico aspirante al título, no defraudó durante su primera temporada vistiendo la verde y oro. Mires donde mires en su hoja estadística solo encontrarás talento, esfuerzo y dedicación. Toda una fuerza de la naturaleza que ha condicionado a todas las defensas rivales a las que se ha enfrentado. Una amarga lesión en Denver nos ha privado de poder disfrutar de sus evoluciones sobre el terreno de juego en el tramo final de la temporada, pero todo lo hecho anteriormente está ahí. Tal es el impacto de Parsons que sin él el equipo no ha sido capaz de volver a encontrar la senda de la victoria.

Nuestro edge rusher estrella ha cumplido con creces con su principal misión sobre el terreno de juego, cazar al QB rival. En su primera temporada, Parsons ha sido capaz de registrar 12,5 sacks en apenas 14 partidos disputados entrando al blitz en tan solo 3 ocasiones. Al superar la barrera de los 12 sacks, Parsons se convertía en el primer jugador de la historia capaz de superar dicha barrera en sus cinco primeras temporadas como profesional, mirando por el retrovisor a una leyenda de la liga como es Reggie White, que dejó la marca en +11. Además de los placajes completos, Parsons lograba tocar, pero no derribar, al QB rival en otras 26 ocasiones forzando al QB de turno a lanzar más rápido de lo debido 22 veces, presionándolo en 83, para un tasa total de presión del 21,3% de sus snaps. La línea ofensiva ha sufrido en sus enfrentamientos con nuestro jugador, que era capaz de superar a su rival en un 23% de las veces, un alucinante 31% si lo hacía desde el exterior. Y todo esto enfrentándose a dobles y hasta triples coberturas de manera habitual.

Dice el refrán que no solo de sacks vive el buen edge y Parsons no es una excepción. Micah también se ha encargado de sembrar el caos en el backfield rival logrando 12 placajes para pérdida de yardas. Los corredores rivales temblaban cada vez que tenían que correr en su zona de influencia. Potencia, colocación y buenos ángulos son las armas empleadas en sus placajes, rara vez se le ha visto fallar en uno. De sus 41 placajes totales, 19 sin ayuda, solo ha fallado en su objetivo en 3 ocasiones, para una tasa de acierto de 93,2%. Por si todo esto fuera poco, Parsons provocaba 2 fumbles e incluso se permitía el lujo de defender 1 pase. Donde pone el ojo se hace de noche.

Su mejor nivel de juego de la temporada lo exhibió tras el inevitable periodo de adaptación a un nuevo equipo y a unos nuevos compañeros contra Cardinals. Brissett dió con sus huesos en el suelo en 3 ocasiones, récord personal del bueno de Micah. Su dolor fue compartido con el resto de corredores de su equipo que fueron cazados 4 veces antes de cruzar siquiera la línea de scrimmage. En el partido de Acción de Gracias, Parsons volvió por sus fueros ante una audiencia nacional en el partido más importante de la temporada regular. 2,5 sacks, 4 golpes al QB, 8 placajes y 3 TFL. De no ser por la lesión en su rodilla el resto de equipos hubiesen tenido muchas más dificultades para derrotarnos.

Todo este despliegue defensivo le ha valido a Parsons para ser nombrado una vez más para la Pro Bowl. Quinta nominación en cinco años. Primera vez que sucede algo así desde que Aaron Donald lo lograse en 2018.  Por si fuera poco, nuestro jugador también ha sido elegido para el primer once defensivo del más prestigioso All-Pro NFL Team de Associated Press, el segundo de Pro Football Focus y en el All-Pro NFC Team de Pro Football Writers.

Además de Parsons, que se lo ha ganado por derecho propio, tendremos a otro jugador presente en la semana de la Pro-Bowl:

  • Keisean Nixon, cornerback.

No, no es una broma. Nixon acude a la Pro-Bowl Week como sustituto de Devon Witherspoon, de Seahawks. Demasiado premio para un jugador que ha coliderado la liga en lo que ha penalizaciones se refiere con 14, o que ha permitido el 64,4% de los pases lanzados a su zona de cobertura para un rating rival de 105,1. Sus constantes faltas de concentración dejando libre a sus marcas en momentos clave de los partidos o sus continuas desconexiones mentales provocando a los rivales no figuran en las estadísticas.

Parece que han pesado más los 17 pases defendidos con los que iguala a clásicos de la franquicia como Al Harris (2006), Charles Woodson (2008 y 2011) o Jaire Alexander (2019). 5 de esos pases defendidos tuvieron lugar en un solo partido, semana 2 contra Commanders, lo que le sitúa en la segunda posición histórica del equipo solo por detrás de Mike McKenzie (6 contra Lions en 2003) y al mismo nivel del mencionado Alexander (5 contra Rams en 2018), Carroll (5 contra Eagles en 2005) y el propio McKenzie (5 contra Bears en 2003).

¡Bien por los nuestros!

Germán de la Puente