Llegaba el segundo partido de pretemporada con muchas ganas de despejar la mala imagen ofrecida en el primer partido contra los Jets pero sin poner en riesgo a los jugadores titulares en esta ocasión. Los Colts juegan en el Lucas Oil Stadium, un complejo deportivo techado que usa el temido turf como superficie de juego. Quizás por este motivo, la lista de bajas que presentaron los Packers ascendía a 29 jugadores. Walker, Jacobs, Love, Nixon, McKinney, Tom, Cooper, Banks, Kraft, Van Ness, McManus, … etc, ninguno de ellos se dejaría ver por el emparrillado. Lo que podría ser una debacle no era sino la penúltima oportunidad para que los 61 (+1) jugadores restantes demostrasen que tienen un sitio en el equipo del año que viene. Algunos lograron su objetivo, mientras que otros ven como sus opciones se desvanecen.
El partido comenzó con los suplentes del ataque aportando mucha energía al juego. En la primera posesión pudimos presenciar como el equipo fue capaz de atacar uno de los problemas del año pasado, esto es, los cuartos downs. En dos ocasiones se optó por jugar el cuarto down y en dos ocasiones se logró prolongar la posesión. Esta tendencia se repetiría a lo largo del partido, logrando el equipo un impoluto 100% de efectividad con sus 4 de 4 intentos. Agresivos y certeros en 4º downs… ¡Super Bowl! Nooo, recuerda, amigo quesero, que estamos en pretemporada, cuando todo es importante, pero nada lo es realmente (a menos que seas un aficionado de los Bears).
La energía duró poco, y tras tres pases consecutivos fallados en la frontera de la zona de peligro (red zone en inglés) llegaba el turno para nuestro lanzador suplente, Mark McNamee procedente de Irlanda. Esto no es fútbol gaélico, y McNamee falló su primer tiro desde una distancia de 39 yardas activando el recuerdo de Carlson o Nerviosón en el aficionado. Más adelante McNamee también fallaría un extra point.
A partir de este punto, el encuentro se enfrió finalizando el primer cuarto con el resultado gafas (0-0). La defensa era capaz de retener al ataque rival pero las constantes penalizaciones en ataque lastraron al equipo dando alas al rival. Un fumble de Wilson convertido en tiro de campo colocaba el 0 a 13 en el marcador. Un par de faltas infantiles de Belton por no saber alinearse adecuadamente en la línea condenó la última posesión a un tiro de campo que colocaba el 3 a 13 con el que se llegó al descanso.

Si en la primera parte Whelan tuvo que despejar el balón, con erótico resultado, tres veces, en el segundo el juego por tierra lograba anotar tres touchdowns en tres posesiones. Entre Elgersma, Abanikanda y Johnson el ataque sumaba de 6 en 6 mientras que la defensa conseguía que los Colts sumasen de 3 en 3. Yendo 3 por detrás en el marcador y con 6:38 para la finalización del partido, llegaba el turno de Sean «El Renacido» Clifford y de la reciente incorporación al nutrido grupo de corredores, Tyrion Davis-Price. En un 4º y 7 en la yarda 23 de Indiana, Clifford decide usar sus piernas para escabullirse por la izquierda para una carrera de 9 yardas que anticiparía la que sucedería un par de jugadas después. Con 1:31 en el reloj, Clifford volvía a correr para lograr el touchdown definitivo en una potente carrera de 11 yardas. La defensa completó el trabajo deteniendo al ataque rival para culminar la remontada y cerrar el partido.
Lo hemos visto muchas veces le año pasado. Primera parte para olvidar, segundo tiempo con necesidad de remontar. A veces sale cara, a veces sale cruz. Contra los Colts salió cara, pero el equipo debería abandonar esta estrategia deficitaria si quiere llegar lejos la próxima temporada.
En la parte positiva destaca Jordan Morgan. El jugador de segundo año (sophomore en inglés) tuvo una actuación impecable desde el left tackle (placador zurdo). Su protección del pase volvió a ser sencillamente perfecta, registrando 0 presiones, 0 toques y 0 sacks permitidos. Esta pretemporada Morgan se está reivindicando como la opción de futuro para el equipo ante la posible marcha de Rasheed Walker el año que viene.
Tras un partido algo discreto, en lo que a despejes se refiere, Daniel Whelan destapó el tarro de las esencias con una actuación memorable, todo lo memorable que puede ser un partido de pretemporada. Sus tres despejes acabaron, esta vez sí, por detrás de la yarda 20 rival, uno de ellos incluso por detrás de la yarda 10, y con el balón mucho tiempo en el aire. ¿La consecuencia? -3 yardas de retorno rivales. Con McManus tirando a palos y Whelan despejando, podemos estar tranquilos jugando con el pie un par de añitos.
Hace un par de años, nuestro cuerpo de corredores estaba compuesto, básicamente, por dos jugadores talentosos. Hoy contamos con hasta 8 jugadores, de los cuales dos, están llamando a la puerta con fuerza. Israel Abanikanda aporta potencia en la carrera contra defensas cerradas. Su media de yardas se sitúa en 3,4 pero su aportación en los equipos especiales puede ser clave. 26,7 yardas de media por retorno son sus credenciales. Amar Johnson aporta velocidad a la carrera y su media de yardas, 6,35, en lo que va de temporada es algo a tener en cuenta, sobre todo después de la enésima lesión de MarShawn Lloyd.
Para finalizar con el vaso medio lleno del partido, vamos a referirnos al juego aéreo en general. No pudimos disfrutar de los jugadores titulares, pero los suplentes están tratando de ganarse el puesto a base de talento e intensidad. La lucha por el puesto de QB3 entre Elgersma y Clifford nos deja a un quarterback al que todavía le falta una lógica adaptación al ritmo y medidas de la NFL pero con un brazo potentísimo, Elgersma, y a otro veterano quarterback bastante asentado en su juego, Clifford. Quizás el canadiense tenga más techo que el americano, pero la batalla por ser el QB3 de esta temporada está servida. No hay que perder de vista que el año que viene Willis puede que abandone el equipo por lo que el QB3 de hoy puede que sea el QB2 de mañana.

El análisis, ligero, de la parte negativa del encuentro es la enorme cantidad de penalizaciones durante el primer tiempo. Los pañuelos amarillos volaron hacia Green Bay en 11 ocasiones nada menos. De esas once ocasiones, 9 fueron en ataque. De esas 9 en ataque, 5 fueron cometidas por el mismo jugador: Anthony Belton. Mala noche para Antonio. No sabemos que es peor, si las 15 yardas por dureza innecesaria que convirtieron un asequible 3º y 5 en un 3º y 20, o las casi consecutivas formaciones ilegales que anularon el primer touchdown de la temporada por aire a Elgersma/Sims o un pase de 17 yardas de Elgersma a Sheppard en 3º y 10 en la frontera de la red zone. Afortunadamente para Belton, pudo redimirse al abrir la puerta para el TD de Johnson en la segunda parte. Sin embargo, estas penalizaciones son algo en lo que Butkus tiene que seguir trabajando porque son un mal endémico del equipo.
Otra faceta que necesita una mejoría urgente es la falta de química en las posiciones interiores de la línea ofensiva. Más allá de los titulares Jenkins, Banks y Rhyan, lo que queda es la nada. Tanto Monk como Jennings sufrieron otra vez en la protección del QB. Monk mejoró su imagen ofrecida contra Jets hace una semana, pero volvió a permitir 3 presiones más. Jennings no lo hizo mucho mejor, permitiendo otras 3 presiones y anulando una preciosa recepción de Hicks a una mano por una penalización en la línea. Entre los dos han permitido 1 sack, 2 golpes y 9 presiones en dos partidos. Definitivamente, necesitan mejorar para dotar al equipo de la profundidad de armario necesaria en los momentos claves de la temporada, como el último partido contra Eagles del año pasado, por ejemplo.
Para finalizar, hablaremos un poquito más de como el fenómeno Simmons se va dispersando lenta pero inexorablemente con cada partido que disputa. En los entrenamientos rinde bien, pero bajo fuego real Simmons se está viendo superado por los QBs rivales, que le buscan constantemente en cobertura. Contra Jets tuvo el segundo peor rating de cobertura con un 27,9, mientras que contra Colts, Simmons permitió 5 capturas en 6 pases para 65 yardas y un touchdown. Christian Welch sigue firme en su candidatura aportando un juego más sólido, es más versátil y puede contribuir en los equipos especiales y es muy querido por la afición al ser oriundo de la zona. Tiempos difíciles para Simmons.
Queda un último partido, una última oportunidad para ajustar, corregir y mostrar de lo que son capaces estos jugadores y técnicos antes de afrontar un duro comienzo de temporada contra Lions. Veremos en que queda la cosa.

Germán de la Puente