CAP 2026: Las gallinas que salen

Con la primera semana de mercado ya casi finiquitada llega el momento de hacer un poco de balance de los movimientos de la franquicia. Nos vamos a centrar primero en las salidas de aquellos jugadores que el año que viene ya no vestirán la verde y oro, dejando para otro artículo las incorporaciones. Guarda este artículo en favoritos porque lo iremos actualizando con las salidas que se vayan produciendo.

La temporada pasada ya se preveía un mercado de fichajes para 2026, cuanto menos, complicado. Al poco margen salarial se le sumaban las importantes renovaciones de jugadores clave que saldrían al mercado en busca de un contrato mejor. Quay Walker, Romeo Doubs, Malik Willis, Kingsley Enagbare, Sean Rhyan, Rasheed Walker, … son algunos de los nombres que se barajan para posibles renovaciones. El problema es que, simplemente, no hay dinero para todos. Ya sea por no poder competir con otros equipos o por tener que cuadrar las cuentas de cara al límite salarial, este año van a abandonar el equipo un buen puñado de jugadores valiosos.

No recontratación de Romeo Doubs
 

Romeo Doubs, nuestro Niño Burbuja, es de los primeros en salir. Seleccionado en la cuarta ronda (#132) del draft de 2022, Doubs fue convirtiéndose con el paso de las temporadas en uno de los puntales del cuerpo de receptores del equipo. En un grupo tan coral, sin un receptor alpha definido, la aportación de Romeo al ataque era esencial en los momentos complicados. Su seguridad de manos y su capacidad de desmarque hacían de él un seguro de vida cuando el balón quemaba en las manos. Nos deja firmando 2.424 yardas de recepción, 628 tras recepción, 21 touchdowns y 41 primeros downs. La única mancha en su expediente es el experimento del año pasado como retornador de despejes, que lo ponía en una posición muy complicada dado su historial de conmociones cerebrales.

La franquicia ya anticipaba su salida, renovando a Christian Watons y seleccionando a Matthew Golden y a Savion Williams en el draft y no andaban mal desencaminados. Romeo a firmado un contrato de cuatro años con los Patriots por un montante total de unos 70M, del que se desconoce la estructura del mismo. 17M anuales inasumibles en Green Bay, pero que bien podrían retornar una buena ronda compensatoria para el draft de 2027.

No recontratación de Malik Willis
 

Malik Willis, nuestro Buenik, una de las mayores sorpresas de la convulsa pretemporada de 2024. Jordan Love convencía en el tramo final de la temporada anterior logrando una jugosa extensión de 220M. Detrás de él, Sean Clifford parecía tener ganado el puesto de quarterback suplente, pero durante el verano el equipo buscó otras alternativas probando a Michael Pratt, recién llegado del draft a través de la selección 245. Durante el verano, ni LaFleur ni Gute parecían muy convencidos con las evoluciones de ambos jugadores sobre los emparrillados del Ray Nitschke por lo que no dudaron un instante en forzar un intercambio por Willis con los Titans a cambio de una séptima ronda de 2025. Willis sobrepasó fácilmente a sus compañeros ganándose el puesto de quarterback suplente con facilidad. ¡Y vaya suplente! Willis se destapaba como un QB de doble amenaza capaz de castigar tanto por aire (124,8 y 145,5 de rating en 2024 y 2025 para 6 touchdowns) como por tierra (138 y 123 para 3 TD). Todo ello sin un mal gesto, siempre con una sonrisa en la cara.

Con semejantes números, estaba claro que alguien iba a darle la oportunidad de comandar el ataque de su franquicia. Ese alguien ha resultado ser el nuevo entrenador principal de los Miami Dolphins, Jeff Hafley, que conoce bien al jugador después de su etapa como coordinador defensivo de los Packers. Otro viejo conocido, Jon-Eric Sullivan, ha ofrecido al Buenik un contrato de 3 años por un montante total de 67,5M, 45 de los cuales están garantizados mediante la prima de fichaje y el salario del segundo año. Unos nada despreciables 22,5M de media anuales, que nos pueden servir para obtener otra buena ronda compensatoria en el draft del año que viene.

No recontratación de Quay Walker
 

Llegado como nuestra primera selección (#22 global) del draft de 2022, Walker suponía una fuerza de la naturaleza para la retaguardia de la línea defensiva y su incorporación al once titular fue casi inmediata. Trabajador como pocos, sus capacidades atléticas estaban fuera de toda duda, cuando Quay ve claro su objetivo pocos jugadores son capaces de frenarle, y cuando Quay decide frenar a un jugador, pocos son los que consiguen escapar a sus placajes. El problema viene cuando Walker no es capaz de identificar correctamente la amenaza, algo que ha venido sucediendo más veces de las deseadas. No era infrecuente verle, en ocasiones, lanzarse a por gaps vacíos o deambular perdido por la zona media buscando un objetivo. El cambio de sistema propuesto por nuestro antiguo coordinador defensivo reducía el número de linebackers de 4 a 3, teniendo que cargar Walker con toda la responsabilidad, sacando a relucir sus problemas en la defensa en cobertura (108,3 de rating rival el año pasado). Quizás por este motivo, Guteball no le ofreciese una extensión de quinto año escudándose en la forma que tiene la liga de cuantificar este tipo de ofertas para un jugador como él. En ese momento, la relación entre Walker y la franquicia se enfriaba hasta el punto de que ha rechazado cuantas ofertas se le han realizado.

Los contratos firmados en 2025 por Nick Bolton o Jamien Sherwood hacían que las previsiones para este año fuesen que los linebackers generasen contratos con una media anual superior a los 15M, pero la realidad ha sido muy diferente. De las dos posiciones que han sufrido una recesión en sus medias anuales, los linebackers han sido una de ellas siendo los cornerbacks la otra. En un mercado a la baja, las medias anuales se han mantenido más cercanas a los 13M, para jugadores contrastados, lo que ha lastrado un poquito las esperanzas de Quay de maximizar su segundo contrato profesional. Un poquito más de 13 es lo que ha rascado Walker en Las Vegas, firmando un contrato de 40,5M por 3 años con los Raiders. Se desconoce la estructura del mismo, pero sí que se sabe que al menos 28M serán garantizados. Su salario medio anual se sitúa en los 13,5M, lo que podría suponer una jugosa ronda compensatoria de cara a 2027.

No recontratación de Kingsley Enagbare
 

Enagbare era otro de los jugadores que no tenía claro su futuro en Green Bay. Demasiada competencia en un grupo plagado de jugadores con talento a los que había que sumar la llegada, la temporada pasada, de una estrella como Micah Parsons. Llegado en la quinta ronda del draft de 2022, Enagbare venía para reforzar la presión contra el QB rival. Pronto se convirtió en un jugador de rotación de un esquema que solía repartir mucho los snaps entre sus jugadores. A pesar de sus oportunidades, solo se han llegado a ver destellos del jugador que puede llegar a ser. Sus dos primeros años era un jugador de blitz, mientras que en sus dos últimos solía amenazar desde una línea de 4. A pesar de ello sus números se mantenían constantes rozando los 3 sacks por temporada en más de 12 presiones al QB de media. Números correctos para un jugador de quinta ronda.

Las selecciones de Van Ness y Wooden en 2023, las de Sorrell y Oliver en 2025 y la llegada de Parsons han precipitado su salida del equipo. El mercado de edges siempre goza de buen movimiento permitiendo a Enagbare encontrar acomodo en otra franquicia necesitada de edge rushers con relativa facilidad. Han sido los Jets quienes le han firmado un contrato de 1 año por 10M del que se desconocen los detalles. Una cantidad de dinero demasiado alejada de lo que los Packers estaban dispuestos a asumir por un jugador de rotación. Con esos 10M, la salida de Enagbare podría dejar una ronda compensatoria baja para el draft del año que viene.

No recontratación de Emauel Wilson
 

Una de las agradables sorpresas que nos trajo la pretemporada de 2023 abandona el equipo en busca de nuevas oportunidades. Llegado al equipo como jugador no drafteado por los Broncos, Wilson se ganó el respaldo del cuerpo técnico casi desde el primer momento desplazando a Patrick Taylor del fondo de la rotación de corredores. Una inoportuna lesión le privo de disfrutar de más oportunidades durante su primera temporada. La salida del equipo de Aaron Jones primero y AJ Dillon después, le abrieron las puertas de la suplencia dando respiro a Josh Jacobs. Sus evoluciones sobre el campo (4,9 yardas por carrera) permitieron al equipo contar con un juego de carrera muy sólido. En su segunda temporada pudo disfrutar de más oportunidades debido a las lesiones sufridas por Jacobs, y aunque su rendimiento se resintió un poco (4 yardas por acarreo) logró superar la barrera de las 100 yardas anotando 2 touchdowns en su primera titularidad como jugador profesional.

A pesar de su rendimiento ascendente, la gerencia ha decidido dejarle ir para la siguiente campaña. Al tratarse de un jugador del mismo perfil que sus compañeros, Jacobs y Brooks, el juego de carrera corría el riesgo de volverse unidimensional y predecible. Su compañero Chris Brooks, de estilo y producción similares, bloquea mucho mejor siendo él el elegido junto con MarShawn Lloyd y Josh Jacobs para protagonizar las operaciones por tierra. Se trata de una situación similar a la vivida el año pasado con Eric Wilson e Isaiah McDuffie, aunque esperemos que no con el mismo resultado. Gracias a su buen hacer, Wilson a firmado un contrato con los vigentes campeones, los Seattle Seahawks, de un año por 2,1M.

No recontratación de Rasheed Walker
 

Dejamos para el final al último de los jugadores libres de este año que puede tener un impacto importante en el mercado. Cuando el equipo seleccionó a Rasheed Walker en la séptima ronda (#249) de 2022 pocos podían pensar que nos encontrábamos ante el left tackle titular del equipo las últimas campañas. Todas las esperanzas estaban puestas en la recuperación de David Bakhtiari, pero desgraciadamente para nosotros, el bueno de David volvía a recaer de sus lesiones forzando al equipo a usar antes de tiempo a Walker en una de las posiciones más complicadas del ataque de un equipo. Rasheed respondió al reto y con el paso de los años se ha ido destapando como un tackle más que competente. Tan bien lo ha hecho que el equipo no va a poder afrontar su renovación.

La duda no es si Walker va a encontrar otro equipo que lo quiera, sino cual y, más importante, por cuanto dinero. Todo lo que está relacionado con la posición de quarterback se paga en esta liga, y la posición de left tackle no es una excepción. El problema para Rasheed es que ha ido a entrar en una ventana de fichajes en la que no hay tantos equipos necesitados de un buen left tackle, por lo que sus opciones, y con las suyas, las nuestras, se reducen. En condiciones normales Walker tendría que firmar un contrato multianual que rondase los 20M por temporada, pero es posible que no pueda darse esta posibilidad obligando al jugador a firmar un contrato único por menos dinero para salir al mercado reforzado el año que viene. En lo concerniente a los Packers, cuanto más alto sea el contrato de Walker mejor para nuestros intereses, pues acumularíamos una ronda compensatoria más alta en el draft de 2027.

ACTUALIZACIÓN: Los peores presagios se han terminado cumpliendo y Walker a terminado firmando un contrato a la baja de corta duración con los Carolina Panthers. Misma cuantía que la lograda por Enagbare, 10M por un año que se alejan bastante de su salario medio anual proyectado de 20M. Su bajo rendimiento en año de contrato, ese incidente en New York portando un arma de fuego en el aeropuerto y unas pretensiones demasiado elevadas en un mercado poco favorable parecen haber sido los causantes de este desenlace. En lo tocante a la franquicia, la posible ronda compensatoria del draft de 2027 pasa de ser una posible tercera o cuarta a, directamente una sexta. No es el premio esperado pero este retorno no está nada mal para un jugador seleccionado al final de la séptima ronda.

No recontratación de Zayne Anderson
 

Anderson entró en la liga de la mano de los Kansas City Chiefs como jugador no drafteado en 2021. Con los Chiefs tuvo una participación más bien discreta viajando con el equipo en tan solo 7 ocasiones en dos años. Lo que no quita para que recibiese el anillo de campeón de la Super Bowl LVII en 2022 como miembro de los equipos especiales. Después de un breve paso por Bills, Anderson recalaba en los Packers de 2023, que se encontraban centrados en la reconstrucción de su grupo de safeties. Su aportación en los equipos especiales le valió para formar parte de los 53 elegidos en su primer año. En el segundo, sin embargo, Anderson consigue posicionarse como un jugador válido en la rotación de safeties, logrando su primer pase interceptado de su carrera y ofreciendo un buen rendimiento en general en el juego de cobertura. Su buen desempeño le valió para renovar por un año más con el equipo la temporada pasada, una temporada donde no pudo disfrutar de las mismas oportunidades, recuperando dos fumbles pero sufriendo una regresión en su juego. Con 29 años, la franquicia ha decidido dar por terminada la etapa de Anderson no ofreciéndole un nuevo contrato.

Estamos ante el caso de otro jugador más que emprende camino hacia tierras más soleadas. Hafley no ha dudado en seguir incorporando a los Dolphins a gente de confianza, ofreciendo a Zayne un contrato del que se desconoce tanto su duración como su cuantía aunque es de esperar las cifras finales no se alejen demasiado del mínimo de veterano (1,145M en su caso).

Intercambio de Colby Wooden
 

La llegada de Parsons vino aparejada con la salida de Kenny Clark. El equipo ganaba mucha presencia en el exterior de la línea defensiva, pero se debilitaba en el interior. Era el momento de que los suplentes de Clark diesen un paso adelante para demostrar su valía. El jugador que asumió la mayor parte de snaps como nose tackle fue Colby Wooden, nuestra selección número 116 (4ª ronda) del draft de 2022. Estar a la sombra de un monstruo como Clark no es sencillo, viéndose reflejado en el escaso número de snaps de Wooden durante sus dos primeros años que sumados no alcanzan a todos los que ha disputado en el primero como el tech-0 de referencia. Tras un inicio de 2025 espectacular, el rendimiento de Wooden se ha ido diluyendo cual azucarillo, alternando actuaciones sólidas con otras no tanto. Sus problemas contra el juego de carrera y la situación actual en el mercado de fichajes del equipo le han convertido en el candidato perfecto para un intercambio.

La salida de Walker «obligaba» a la franquicia a buscar un recambio. Este recambio llegaba desde los Colts en una operación de «cambio de cromos» sin rondas de draft añadidas como edulcorante. De esta forma, llegaba al equipo el veterano linebacker Zaire Franklin y partía rumbo a Indiana nuestro defensive tackle Wooden. Los Colts se hacen con un jugador correcto en su posición en su último año de contrato rookie mientras que los Packers añaden una buena dosis de veteranía en el centro del campo a un precio razonable.

Intercambio de Rashan Gary
 

Rashan Gary, desde su temprana selección en aquella primera ronda de 2019 (12 global nada menos) ha generado la misma cantidad de partidarios como de detractores. El talento estaba ahí, pero el jugador no parecía estar muy por la labor de esforzarse más allá de lo estrictamente necesario. Con este nivel de compromiso, la posible mejora en el juego del jugador se veía frenada, aunque su talento se imponía y lograba mejorar tímidamente sus números temporada tras temporada hasta que, en 2021, llegaba su «explosión». 47 presiones al QB de las que rascaba 9,5 sacks la mayoría de las veces partiendo desde paquetes de blitz sufriendo continuamente bloqueos dobles y hasta triples. Desde la franquicia se veía un enorme potencial y se decide ejercer sobre él la opción de quinto año propia de los jugadores seleccionados en primera ronda. Unos meses más tarde, Gary se lesiona de gravedad la rodilla perdiéndose los 8 partidos restantes de 2022 y cortando su progresión. En 2023, año de contrato, Gary vuelve a los emparrillados tan fuerte como en 2021 pero sin forzar demasiado disputando un número limitado de snaps. La gerencia no quiere dejar escapar al jugador y a finales de Octubre le ofrece un nuevo contrato de 96M por cuatro años más en el equipo. Desde ese momento se comienza a apreciar un declive en su juego encadenando 5 partidos sin cazar al QB rival al final de la temporada. El cambio del 3-4 de Barry al 4-3 de Hafley no parece revertir la situación entrando el jugador en una espiral de juego, sino malo simplemente correcto. La llegada de Parsons libera a un Gary que se aprovechaba de la atención recibida por su compañero, pero una inoportuna lesión de Parsons a principios de Diciembre ponía de manifiesto las carencias de Rashan en un tramo final de 2025 para olvidar. Los 17M que recibiría Gary en 2026 comienzan a antojarse excesivos para el rendimiento ofrecido y convirtiendo al jugador en víctima de su propio contrato.

En un año necesitado de espacio salarial, el contrato de Gary era uno de los principales recursos financieros a la hora de liberar capital. El propio jugador se anticipaba a todos publicando un mensaje de despedida en sus redes sociales que rápidamente eliminaba aduciendo a un «hackeo«. Gary siendo Gary. Mientras esto sucedía, otro edge rusher entraba en las conversaciones del mercado de fichajes. Maxx Crosby, de los Raiders solicitaba salir del equipo tras firmar una gigantesca extensión de contrato de más de 100M. Los Ravens y los Cowboys entablaban contacto con los Raiders, siendo los Ravens los más pujantes y llevándose al jugador a cambio de sus dos primeras rondas de los drafts de 2026 y 2027. Los Cowboys, necesitados de calidad en la posición, deciden reunir a Rashan Gary con su antiguo compañero, Kenny Clark, a cambio de una cuarta selección de 2027. Poco precio para un jugador como él, pensaban en los Cowboys. Como todo esto sucedía en el período de contactos legal anterior a la apertura oficial del mercado, los nuevos contratos no eran firmes. En un movimiento, digamos feo, los Ravens revierten el intercambio por Crosby alegando que el jugador no ha superado el examen físico pertinente, volviendo a estar el jugador en el mercado, para cerrar un acuerdo paralelo con los Bengals por Trey Hendrickson. El intercambio con los Cowboys pende de un hilo. Afortunadamente para nuestros intereses, Jerry Jones es un hombre de palabra y no solo haciendo valer el trato inicial por Gary, si no que le ofrece al jugador una extensión de 32M por dos años más. Jerry tiene a su edge rusher, Gary tiene su contrato y los Packers liberan unos 11M a la vez que suman una buena ronda más para el draft de 2027.

Intercambio de Dontayvion Wicks
 

Último movimiento previo al draft por parte de la gerencia. Con un grupo de receptores muy numeroso y, a su vez, muy talentoso, era necesario determinar que jugadores van a formar parte de la columna vertebral del ataque aéreo. Atrás quedan los tiempos de la filosofía coral en la que ningún receptor recibe más atención que su compañero. Sin líderes en el campo, las defensas tenían que adaptarse a una amenaza que podía surgir desde cualquier posición y mediante cualquier jugador. La esperada salida de Romeo Doubs, nuestro receptor más fiable, iniciaba un proceso de renovación del grupo de cara al mercado de fichajes del año que viene. Mercado al que salen al mismo tiempo Christian Watson, Jayden Reed, Bo Melton, el propio Dontayvion y el recién llegado Skyy Moore. Mucha tela que cortar para tan poco CAP. Por perfil de jugador, la decisión parecía estar entre Dontayvion Wicks y Jayden Reed habiendo elegido el equipo al segundo sobre el primero, al menos de momento.

Seleccionado en la quinta ronda del draft de 2023, la franquicia veía en Wicks un receptor rápido, capaz de generar separación de manera natural, pero con un claro problema a la hora de asegurar los balones que atrapaba. Se trataba pues de un proyecto a desarrollar muy interesante con un techo muy alto. Durante su etapa con nosotros, Wicks disfrutaba de las mismas oportunidades que el resto de sus compañeros, aunque desde un peldaño inferior a los teóricamente titulares, superando siempre los 400 snaps y llegando casi a los 600 en 2024. Traducido en jugadas netas de pase, los snaps generan una media de 60 pases dirigidos hacia él de los cuales atrapaba una media de 36, o lo que es lo mismo, una tasa media de recepción del 60% que permitía al QB un rating medio de 92,4 cada vez que le lanzaba el balón. Nada mal. En el tema yardas, a pesar de que ha producido una media de unas 450 yardas por temporada, se aprecia un retroceso en la producción anual pasando de las 581 de su año rookie a las 332 del curso pasado. ¿Y los drops? En su primer año sufrió algunos drops muy feos, pero fue en 2024, un año en el que todos los receptores se vieron afectados por este mal, cuando se ganó el apodo de Droptayvion. En la pasada campaña Wicks corrigió el rumbo y apenas cometió caídas de balón, pero las que hizo, llegaron en momentos claves de las posesiones ofensivas. Por este motivo, por la necesidad de liberar masa salarial de cara a una temporada complicada y para cambiar el modelo coral por otro más jerarquizado, Guteball ha decidido traspasar al jugador.

Los mayores interesados en su traspaso han sido los Philadelphia Eagles, un rival de conferencia, que ven en Wicks lo mismo que los Packers vieron en su día. Un jugador con un techo muy alto con la capacidad de explotar y convertirse en una segunda espada muy consistente. Por el jugador de 24 años, 25 cuando comience la liga, los Eagles han ofrecido por el jugador una 5ª ronda del próximo draft (desde Falcons) y una sexta ronda del draft de 2027. Además, han ofrecido al jugador una jugosa extensión de 1 año por 12,5M en un movimiento en el que todo el mundo gana. Los Eagles añaden una amenaza más a su arsenal ofensivo, Wicks recibe su primer contrato serio mientras busca gozar de más oportunidades en un equipo campeón, y los Packers no solo recuperan la inversión, sino que añaden una ronda extra de draft mientras liberan 3,5M de masa salarial y aclaran la situación del cuerpo de receptores. Watson, Golden y Reed parten como primeras espadas en sus respectivos roles, mientras que, por detrás, Melton, Williams y Moore tratarán de aprovechar sus oportunidades. En principio, a pesar de la pérdida de Wicks, el plan no es malo. Solo una mala lesión puede dar al traste con él.

Despido de Elgton Jenkins
 

Elgton Jenkins no es sino otra víctima más del límite salarial. En un año tan ajustado como este, su contrato era el número uno de las listas de éxitos para ser rescindido, liberando la asombrosa cifra de 19,52M de masa salarial. La franquicia ha ido cocinando este movimiento desde el año pasado con la contratación, y extensión, de Aaron Banks primero y la recontratación de Sean Rhyan después. Con estos movimientos, el equipo ya tiene a su left guard y a su center titular para el año que viene por lo que mantener a Jenkins y su monstruoso contrato carecen de sentido tanto dentro como fuera del campo.

El último superviviente del draft de 2019 ha tenido una carrera exitosa vistiendo los colores verde y oro. Elegido en segunda ronda (selección 44 global) Jenkins se ha convertía en un baluarte defensivo desde el primer momento. Una de esas selecciones que tienen un impacto inmediato en el equipo y que tanto echamos de menos hoy en día. A pesar de que venía jugando de center en la universidad, en Green Bay se le sitúa a como left guard, posición donde despliega todo su talento. Protege bien tanto a Rodgers como a Love de los atacantes rivales y es capaz de abrir los huecos para las carreras de Jones, Jacobs y compañía. Acompaña todo este despliegue físico con una disponibilidad constante solo interrumpida por una inoportuna lesión de rodilla en 2021, y una lesión en la pierna el pasado 2025 cuando volvía a la posición de center. Sus evoluciones en el terreno de juego no pasan desapercibidas logrando ser seleccionado para el equipo rookie del año en 2019 y para sendas Pro-Bowls en 2020 y 2022, el año posterior a su lesión. Viendo que Jenkins volvía de su lesión más fuerte que nunca la gerencia le ofrece un contrato de 4 años por 68M que ha terminado sellando su destino con el equipo.

De haber esperado un poco, un jugador como Jenkins podría haber generado algún tipo de compensación en forma de intercambio con otra franquicia, pero en lugar de eso se le ha despedido sin más. No hay que olvidarse de que estamos hablando de un jugador muy experimentado que ha sido pro-bowler en dos ocasiones y que sale al mercado víctima de las circunstancias. Si por Gary nos han dado una ronda, no es descabellado pensar que nos hubiesen dado otra por Elgton. Tal es el interés que ha despertado Jenkins que a la hora de escribir estas líneas ya ha firmado un contrato con los Browns de Cleveland a razón de 24M por dos temporadas, 20 de los cuales están garantizados.

Despido de Nate Hobbs
 

Este movimiento no lo hemos visto venir. Dejamos para el final el movimiento más sorprendente de todos. El fulgurante despido de Nate Hobbs. Cuando la gerencia decide cortar lazos con Jaire Alexander se encuentra ante un grupo de cornerbacks que había perdido a su principal referencia. Faltos de talento, no queda más remedio que abordar el problema buscando en el mercado de fichajes una solución. A la gerencia le parece buena idea sustituir a un cornerback propenso a lesionarse que juega por el exterior por otro cornerback propenso a las lesiones que se ha especializado en jugar por el interior firmándole un contrato de 48M por cuatro años. Para sorpresa de nadie, Hobbs no consigue estabilizarse como titular jugando por fuera, a lo que hay que sumar su ausencia en varios partidos de la temporada debido a sus lesiones. Además, en su posición natural el equipo ya cuenta con un talento emergente en la figura de Javon Bullard, por lo que seguir contando con un suplente de 14M anuales se antojaba un lujo excesivo y contraproducente.

De esta manera, en lugar de seguir en una huida hacia adelante como en el caso de Aaron Banks, se ha decidido cortar por lo sano y despedir al jugador con efecto inmediato. Las prisas se deben a que en el contrato de Hobbs figuraba una prima por formar parte de la plantilla el tercer día del curso 2026 por valor de 6,5M. Despidiéndole el primer día, el equipo consigue liberar esos 6,5M tan necesarios rascando en total algo más de 1M del límite salarial.

Para hacer la maniobra más interesante aún, Guteball ha empleado una de las dos designaciones post 1 de Junio disponibles en el jugador. Esto significa que, hasta el 1 de Junio, los 12M pendientes de amortizar (dead money) del contrato de Hobbs se restan del CAP de esta temporada, pero a partir del 1 de Junio, esos 12M se dividen en los 4M correspondientes al dead money de 2026 y los 8M restantes del contrato que se amortizarán en 2027. Se da la circunstancia que el antecesor de Hobbs, Alexander, también fue despedido después del 1 de Junio, aunque en aquella ocasión la franquicia decidió no dividir el dinero pendiente en dos temporadas. Gracias a esta designación, Hobbs ha podido salir al mercado de fichajes en su tramo inicial lo que le ha permitido firmar un contrato de 1 año con los 49ers por 4M. Los Packers también se benefician disminuyendo el impacto de Hobbs contra el cap de este año unos 9M.

Como se suele decir, esto es la NFL y en la NFL cualquier cosa puede pasar.

Germán de la Puente