Como era de esperar, el trabajo realizado por Jeff Halfey estas ultimas temporadas al mando de la defensa quesera no ha pasado inadvertido. Su carácter competitivo, su liderazgo y los resultados obtenidos bien le han valido al Jersey para dar un paso más en su carrera y convertirse en el flamante entrenador principal de los Miami Dolphins. Aunque previsible, su marcha deja un importante hueco en el equipo técnico del equipo. Por este motivo, la franquicia se estuvo moviendo tan pronto como la temporada finalizaba de forma abrupta en la ronda de invitación, programando entrevistas con los candidatos más apetecibles.
Que se tenga constancia, la gerencia se entrevistó con Christian Parker (coordinador de pase en los Eagles), Daronte Jones (coordinador de pase y entrenador de secundaria en los Vikings), Al Harris (coordinador de pase y entrenador de secundaria en los Bears) y Jonathan Gannon (entrenador principal de los Arizona Cardinals). Al margen de este póker de posibles candidatos, la franquicia tenía puestos sus ojos en Jim Leonhard (coordinador de pase y entrenador de secundaria en los Broncos).
El idilio con Leonhard viene ya de lejos. Echando la vista atrás, cuando el bueno de Mike McCarthy se hacía a un lado y la franquicia buscaba savia nueva contratando a Matt LaFleur, éste tenía la intención de formar su propio equipo de entrenadores de confianza reemplazando al, por aquel entonces, coordinador defensivo Mike Pettine. Su principal candidato no era otro que el nativo de Wisconsin y antiguo Badger, Jim Leonhard. Desde la gerencia se «sugirió» a LaFleur que abandonase la idea, siendo necesario agotar el contrato de Pettine. Al año siguiente, con Pettine fuera, se intentó su contratación, pero Leonhard prefirió seguir entrenando en los Badgers. Seis días después de rechazar la oferta, la franquicia contrató a Joe Barry. Tres años más tarde, Barry salía del equipo por la puerta de atrás y la franquicia iniciaba una nueva búsqueda de talento y experiencia para la posición. Para sorpresa de todos los analistas, el elegido era un desconocido Jeff Hafley, entrenador principal de la Universidad de Boston. Leonhard, por su parte, daba el salto a la NFL de la mano de Sean Payton como coordinador de pase y entrenador de secundaria para los Broncos. Su trabajo con Denver ha puesto en la picota al joven entrenador, que se estrena en el carrusel de contrataciones para el puesto de coordinador defensivo esta misma temporada por medio de sendas entrevistas con Cowboys y Jets. Debido a que las reglas de la NFL impiden a un entrenador de un equipo que esté disputando las finales de conferencia entrevistarse con otros equipos. Leonhard, el hijo pródigo, el favorito de la afición, el deseado, no se encontraba disponible. Al menos de momento, puesto que los Broncos tenían que jugar un complicado partido contra los Patriots sin su QB titular. Ganasen o perdiesen, la entrevista podría realizarse ese mismo Lunes (26 de enero).
¿Esperarían en la gerencia por Leonhard o no arriesgarían seleccionando a otro candidato?
La respuesta llegaba el mismo Domingo 25 de Enero. Esa mañana, mientras los equipos se preparaban para el partido, se filtraba que el elegido era Jonathan Gannon. Después de entrevistarse con él el Viernes (23) la gerencia se movía rápidamente para llegar a un acuerdo sobre los términos del contrato en 24 horas. Lejos de esperar por Leonhard, los Packers prefirieron asegurar el tiro con Gannon debido al supuesto interés despertado por el entrenador entre varios equipos, especialmente los Giants de Harbaugh. Igual el hecho de que tanto LaFleur como Gannon se encuentren representados por la misma agencia (Athlete’s First) tenga algo que ver en la decisión, pero lo que está claro es que, lejos de repetir los errores del pasado, la franquicia ha actuado rauda y veloz en la contratación del que consideran el mejor candidato. Solo el tiempo nos dirá si ha sido la decisión correcta o no.
Trayectoría profesional
Gannon llega hasta nosotros tras una dilatada trayectoria profesional con algunos altibajos. Una lesión de cadera mientras jugaba para los Cardinals de Louisville truncaba su carrera como jugador y le obligaba a reinventarse como auxiliar voluntario del equipo durante su periplo universitario. Su capacidad de trabajo y su inteligencia llevaron al entrenador jefe de los Cards, Bobby Petrino, a contar con él para su segunda etapa como entrenador de la NFL. En un año que se podría definir como tumultuoso, los Falcons perdían a Michael Vick para toda la temporada por unos asuntillos extradeportivos. Derrota a derrota, la moral del equipo caía casi al mismo tiempo que las ganas de Petrino por entrenarles. En Diciembre de ese año y con tan solo 13 partidos a sus espaldas, Petrino dimitía por sorpresa para entrenar en la Universidad de Arkansas. Cuatro frases en un folio y algunos contactos es todo lo que le dejó su breve estancia con los Falcons. Una vez más, Gannon veía como la mala suerte se cebaba con él, obligándole a tener que reinventarse una vez más para poder seguir ligado al football.
un año más tarde, Billy Devaney, otra de las víctimas de la espantada de Pretino, ofrecía un hueco a Gannon dentro del staff técnico de los Rams de St. Louis como cazatalentos. Al principio rebuscando jugadores universitarios para más adelante expandir su radio de acción con jugadores profesionales. En tan solo tres años, Gannon había logrado alcanzar el puesto máximo dentro de las funciones propias del scouting. Decidido a volver a vivir el football desde los terrenos de juego, Gannon se reinventaría una vez más como entrenador partiendo, de nuevo, desde lo más bajo del escalafón.
Gannon consigue una oportunidad con los Titans en 2012, ejerciendo como técnico de control de calidad defensiva a las órdenes de un viejo conocido de los Packers, Jerry Gray. Poquito a poco, la inteligencia de Gannon le va valiendo para comenzar a labrarse una carrera como entrenador profesional. En 2014 consigue llamar la atención de los Vikings, quienes se hacen con sus servicios promocionándole a auxiliar del entrenador de la secundaria. Mike Zimmer, coordinador defensivo de los Falcons de 2007 y una de las personas más críticas con Pretino, no deja escapar la oportunidad de contar con aquél joven tan despierto que conoció en Atlanta. Durante los cuatro años que permaneció a las órdenes de George Edwards, la defensa de los Vikings se posicionó como una de las mejores de la liga en la defensa contra el pase.
A estas alturas, Gannon comenzaba a labrarse una buena reputación en el mundillo. En 2018 Matt Eberflus decide contar con sus servicios para reforzar la secundaria de los Colts. Bajo su tutela, Gannon absorbe los principios de la filosofía defensiva de Flus, logrando que su parcela defensiva forme parte de la media de la liga con el paso de las temporadas. Los continuos viajes a los play-offs de los Colts no pasan desapercibidos en la costa Este y, en 2021, Nick Sirianni confía en el talento de Gannon para comandar desde al banda la unidad defensiva de los Eagles. Tras un primer año de adaptación a su primer puesto de responsabilidad directa, llegaría la explosión de la defensa de Philadelphia en 2022. Gannon, junto con sus asistentes Tracy Rocker, Nick Rallis y Dennard Wilson logran armar una defensa elite que les permite viajar a la Super Bowl LVII donde solo los Chiefs de Mahomes son capaces de derrotarlos con bastantes apuros.
Con una carrera cada vez más pujante, Gannon se convierte en el caramelito de la rueda de contrataciones de 2023. Unos pujantes Cardinals se hacen con sus servicios nombrándole entrenador jefe del equipo. Su contratación no estuvo exenta de polémica pues los Cards iniciaron su contratación durante los play-offs incurriendo en una penalización por tampering. Sea como fuere, Gannon había conseguido, en poco más de 10 años, ascender desde lo mas profundo hasta la cima gracias a su gran inteligencia. sin embargo, en Arizona las cosas no funcionan como deberían y, aunque delega la responsabilidad de cantar las jugadas defensivas, su equipo se estrella estrepitosamente año tras año. Una inoportuna lesión de su quarterback, una derrota en la prórroga, o una colleja a un jugador son algunas de las circunstancias que han marcado las distintas temporadas como entrenador principal de Gannon.
La temporada pasada los Cardinals tocan fondo registrando 3 victorias, que bien pudieron ser más dado lo ajustado de los marcadores, desmoronándose a partir de la semana de descanso. La gerencia de Arizona necesitada de un cambio de aires muestra la puerta de salida a Joanthan Gannon, cayendo en la órbita de los Packers como coordinador defensivo. Su primer retroceso en su fulgurante carrera como entrenador.
Estilo personal
Si algo destaca sobre el estilo defensivo de Gannon es que no tiene un estilo definido. Según sus propias palabras, es el esquema el que debe adaptarse a los jugadores disponibles y no al revés. Esto, lejos de ser mera palabrería, parece ser un concepto importante de su filosofía defensiva. Gannon analiza a sus jugadores, y trata de ponerlos en la situación más ventajosa para ellos dadas sus características particulares. La muestra es pequeña, apenas dos años como coordinador defensivo en Philadelphia y tres como entrenador principal en Arizona, pero aún así se pueden extraer varias suposiciones de por donde podrían ir las cosas en Green Bay.
A pesar de la influencia que Jerry Gray pudo ejercer sobre su proceso de aprendizaje o de lo empapado que esté de la filosofía HITS (Hustle, Intensity, Takeaways, Smart) de Eberflus todo parece indicar que se apoya más en la rama Zimmer para armar su defensa. Durante su etapa en Philadelphia, el front-7 de salida seguía un esquema 4-3 similar al empleado por Hafley estas últimas temporadas, mientras que su front-7 preferido en Arizona era justo el contrario, un 3-4 más propio de Joe Barry. En Green Bay, el front-7 va a depender de la plantilla que se ponga a disposición del entrenador. Ni más ni menos. Lo más lógico es que tras dos años transicionando a un 4-3, la plantilla se confeccione en ese sentido, pero no deja de ser menos cierto que algunos jugadores, especialmente los rushers, se draftearon con el 3-4 en mente.
Si en el front-7 la cosa no está clara, en la cobertura contra el pase si que podemos observar una tendencia mejor definida. A Gannon le gusta disfrazar sus esquemas de presión y cobertura el máximo tiempo posible forzando al rival a consumir mucho tiempo de reloj intentando descifrarlos.
En el football moderno existen varios esquemas defensivos contra el juego aéreo. Por un lado la defensa hombre a hombre. En ella los defensores tienen asignado un jugador al que persiguen por todo el campo. En función de cuantos jugadores, generalmente safeties, se encarguen de la parte profunda del campo tendremos los esquemas Cover 0, Cover 1 o Cover 5 también conocido como 2-man coverage. Por otro lado, en la defensa en zona se asignan las distintas parcelas del terreno de juego a cada defensor. Cada jugador es responsable de su zona defensiva, con los ojos fijados en el QB rival para tratar de anticiparse al pase. En función de cuantos defensores se encarguen de la zona profunda del campo tendremos los esquemas Cover 2 y su variante Tampa-2, Cover 3 y Cover 4 o Quarters. En los últimos tiempos se han popularizado una serie de conceptos mixtos que mezclan ambos enfoques, el conocido como pattern matching concept. Puede ser de dos clases, Zone-Match, donde los defensores tienen asignada una zona del campo pero que se transforma en defensa individual cuando un atacante entra en ella, o Man-Match, donde los defensores tienen asignado a un jugador determinado pero pueden cambiar de asignación en función de la ruta ejecutada por el atacante o los movimientos pre y post snap. Aquí entran en juego las diferentes ramas de coordinadores defensivos y sus conceptos. Cover 6 o Cover 8 de la rama Fangio o Cover 7 de la rama Saban son algunos ejemplos recientes de ambas filosofías defensivas.
¿Y nuestro Johnny? Quarters es la palabra mágica.
Nuestro nuevo coordinador defensivo huye de la defensa al hombre siempre que puede. En el tramo comprendido entre 2021 y 2025, las defensas de Gannon ejecutaron esquemas de este tipo el 24% de los snaps, lo que le sitúa en el vigésimo cuarto puesto de la liga. En el mismo periodo de tiempo, las defensas de Gannon ejecutaron esquemas de defensa zonal al uso un 42% de los snaps, el vigésimo sexto de la liga. El resto de snaps, un 35%, la defensa ejecutaba esquemas defensivos en pattern match, el segundo de la liga. Su esquema favorito es claramente el Cover 4, o quarters. En los últimos 5 años, no hay nadie en la liga que haya ejecutado tantas veces este sistema como Gannon, usando en menor medida, el onceavo en este periodo, un esquema Cover 6, o quarter quarter half. Además, en lugar de dejar a sus defensores defender una zona del campo pendientes del QB, defensa zonal clásica, les ha obligado a presionar al hombre que entraba en su zona de cobertura, zone match, lo que también choca con lo que tradicionalmente se ha venido haciendo en Green Bay desde el primer año de Barry. A tenor de lo visto, nuestra defensa va a tener que transicionar de esquemas Cover 6 en zona clásica hacía esquemas Cover 4 en zone match. Este tipo de sistemas demandan de mucha compenetración en los defensores, así como cierta lucidez mental para discernir las posibles amenazas, y mucho trabajo en el campo de entrenamiento. Lo que vienen siendo los principios del concepto HITS de Eberflus, un estilo defensivo basado en la rapidez, la flexibilidad, la intensidad y la inteligencia en la que todos los jugadores corren sin descanso hasta que suena el silbato del árbitro.
Falta por ver como es capaz Gannon de transmitir sus enseñanzas a sus pupilos. Los vídeos que hemos presenciado hasta ahora no son muy halagüeños al respecto mostrando a un entrenador sin facilidad de palabra, y con poca capacidad de liderazgo. Sin embargo, el talento está ahí. Talento que ha venido demostrando durante toda su trayectoria profesional excepto en su periplo por el desierto de Arizona, en el que el puesto de entrenador principal parece que le ha venido un poco grande.
La elección de Gannon puede haber dejado frio a más de uno, pero esperamos que su paso por el equipo sea lo más fructífero posible y que el equipo alcance su máximo potencial.
Mimbres tiene para lograrlo.
En el mismo
Germán de la Puente