| FICHA DEL PARTIDO | |
|---|---|
| Fecha | Domingo 23 de noviembre de 2025 |
| Horario (España – hora peninsular) | 19:00 h |
| Horario local (Green Bay) | 13:00 h CT |
| Estadio | Lambeau Field |
| Capacidad | 81 441 espectadores |
| Ciudad | Green Bay, Wisconsin, EE.UU. |
| Récord actual Green Bay Packers | 6-3-1 |
| Récord actual Minnesota Vikings | 4-6 |
Clasificación Actual NFC Norte
| Pos | Equipo | V | D | E | Racha | Récord Div |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Green Bay Packers | 8 | 3 | 1 | W3 | 3-0 |
| 2 | Chicago Bears | 8 | 3 | 0 | W4 | 1-2 |
| 3 | Detroit Lions | 7 | 5 | 0 | L1 | 1-3 |
| 4 | Minnesota Vikings | 4 | 7 | 0 | L3 | 2-2 |
Clasificación Actual NFC Norte
| Pos | Equipo | V | D |
|---|---|---|---|
| 1 | Green Bay Packers | 8 | 3 |
| 2 | Chicago Bears | 8 | 3 |
| 3 | Detroit Lions | 7 | 5 |
| 4 | Minnesota Vikings | 4 | 7 |
Los Green Bay Packers regresan a Lambeau Field para recibir a los Minnesota Vikings en un momento decisivo de la temporada. Arranca ahora la fase definitiva en la pelea por los puestos de postseason, un tramo en el que los partidos divisionales se convierten prácticamente en eliminatorias encubiertas. Green Bay se enfrenta al calendario más duro de toda la NFL según el porcentaje de victorias de sus rivales, y además lo hace en medio de una plaga de lesiones que ha reducido al mínimo el margen de error. Ya no hay espacio para tropiezos ni para dudas: cada semana pesa como una final.
Es un choque histórico que llega sorprendentemente tarde: esta es la primera vez desde 2012 que Packers y Vikings no se ven las caras hasta tan avanzado el calendario. El equilibrio reciente entre ambos habla por sí mismo: los dos equipos han dividido sus últimos 12 enfrentamientos y se reparten también los últimos seis partidos disputados en Lambeau. Incluso la temporada pasada la igualdad fue máxima, con ambos duelos decidiéndose por solo dos puntos. Aun así, Green Bay mantiene la ventaja global en la serie con 65 victorias en temporada regular, más que cualquier otro rival de Minnesota.
Para los Packers, el partido llega en un contexto complicado. Este equipo ha mostrado contraste tras contraste durante toda la temporada: cuando el ataque funciona, la defensa sufre; cuando la defensa domina, el ataque se queda corto. Jordan Love está firmando un football de gran nivel, pero sus receptores han incrementado de forma alarmante el número de drops, algunos de ellos verdaderamente incomprensibles. En defensa, el rendimiento colectivo ya no está al nivel excelso de las primeras semanas, aunque varias actuaciones individuales siguen destacando con luz propia.
A esto se suma un escenario de bajas que condiciona totalmente la preparación y las expectativas. La ausencia prolongada de Tucker Kraft ya era un golpe enorme, pero perder también a Josh Jacobs —los dos mejores jugadores ofensivos del equipo hasta la fecha— supone un desafío monumental para el plan de partido. En defensa, varios nombres clave están entre algodones y el Injury Report ha alcanzado un nivel dramático. Zach Tom y Quay Walker no pudieron terminar el duelo de la semana pasada en Nueva York, y su disponibilidad se mantiene en el aire en la previa de este choque divisional.
El contexto externo tampoco ofrece alivio: este es solo el primero de tres partidos consecutivos contra rivales de la NFC North en un lapso de apenas 15 días. Tras recibir a Minnesota, los Packers viajarán a Detroit para el tradicional duelo de Acción de Gracias y, una semana después, recibirán a los Chicago Bears para abrir diciembre. Es un tramo exigente que puede definir por completo el rumbo de la temporada.
En términos históricos, la rivalidad sigue creciendo. Desde la reestructuración de divisiones en 2002, Packers y Vikings han dominado la NFC North, sumando entre ambos 17 de los 23 títulos disputados. Además, de los últimos 45 enfrentamientos, 27 se han decidido por un touchdown o menos, un indicador claro de la intensidad habitual entre estos dos equipos. Y aunque el equilibrio sea enorme, también hay explosividad: Green Bay ha superado los 30 puntos en cinco de los últimos diez duelos.
Todo apunta a otro partido igualado, tenso y repleto de narrativa. Con la lucha por la división comprimida, el calendario apretando y las lesiones marcando el rumbo, este Packers–Vikings llega con sabor a auténtica final.
Análisis Estadístico y Últimos Resultados
Green Bay Packers
Los Packers llegan a este tramo decisivo de la temporada con un perfil muy equilibrado… sobre el papel. Su ataque produce 344,0 yardas por partido, 12.º de la NFL, con un reparto bastante compensado entre pase (230,5 yardas, 11.º) y carrera (113,5 yardas, 19.º). Anotan 24,0 puntos por encuentro, lo que los sitúa en la mitad alta de la liga (13.º). Son números que hablan de una ofensiva capaz de mover el balón de forma constante, aunque no siempre consigue transformar ese volumen de juego en partidos completos y dominantes.
El gran motor de esta ofensiva es Jordan Love. El quarterback firma una temporada muy eficiente: 2.421 yardas de pase con un 67,7 % de pases completados, 15 pases de touchdown y solo 3 intercepciones, para un rating de 103,2. El ataque aéreo de Green Bay suma 2.427 yardas totales con 16 touchdowns y solo 3 balones interceptados, frente a unas defensas rivales que se quedan en 2.089 yardas y 13 touchdowns. La diferencia en producción y eficiencia en el juego de pase es clara y confirma que el equipo ha encontrado estabilidad en la posición de quarterback, aunque otra cosa es que el resto de piezas acompañen siempre al mismo nivel.
En el juego terrestre, los números explican por qué la baja de Josh Jacobs es un golpe tan duro. Los Packers acumulan 1.135 yardas de carrera con una media de 4,08 yardas por intento y 113,5 yardas por partido, con 12 touchdowns terrestres. Jacobs es el centro absoluto de ese ataque: 648 yardas en 169 acarreos (3,83 de media), 64,8 yardas por partido y nada menos que 11 touchdowns de carrera. Por detrás aparecen Emanuel Wilson (220 yardas, 4,15 de media) y Jordan Love como amenaza ocasional en scramble (145 yardas, 4,39 de media), pero el peso del juego terrestre estaba claramente concentrado en Jacobs. Su ausencia no solo deja un vacío en producción, sino también en situaciones de red zone, donde era la referencia principal para finalizar drives.
En el juego aéreo, Green Bay reparte bastante bien el balón, pero también aquí se nota el peso de las ausencias. Romeo Doubs es el receptor más productivo con 499 yardas en 39 recepciones (12,79 de media y 4 touchdowns), mientras que Tucker Kraft, otro de los grandes ausentes, aporta 489 yardas en 32 recepciones (15,28 de media) y lidera al equipo con 6 touchdowns de recepción. Jacobs vuelve a aparecer como pieza clave de la ofensiva también por aire, con 237 yardas en 28 recepciones. Detrás de ellos, Matthew Golden (286 yardas), Christian Watson (234 yardas y 2 touchdowns en solo 4 partidos) y el resto del cuerpo de receptores y tight ends completan un grupo amplio, pero ahora obligado a dar un paso adelante sin dos de sus referencias más fiables.
En términos de eficiencia, los Packers se muestran sólidos en las situaciones clave: convierten un 49 % de sus terceros downs (61 de 124), muy por encima del 37 % que permiten a sus rivales (50 de 134). En cuartos downs también son agresivos y efectivos: 9 de 14 convertidos (64 %), aunque su defensa concede un 60 % a los ataques rivales (14 de 23). Esta capacidad para mantener drives vivos es una de las grandes fortalezas del ataque de Green Bay, especialmente en un contexto en el que las bajas obligan a ser más quirúrgicos en cada serie ofensiva.
Defensivamente, los Packers presentan números de auténtico contender. Permiten solo 292,1 yardas por partido, sextos de la NFL, con una defensa contra la carrera muy sólida (96,8 yardas, 7.º) y un juego aéreo bien sujeto (195,3 yardas, 10.º). Encajan 19,6 puntos por encuentro, también séptimos de la liga. La defensa acumula 24 sacks por solo 16 permitidos en ataque, una batalla en las trincheras que gana con claridad. A nivel individual, sobresale la pareja de pass rushers: Micah Parsons suma 8,0 sacks y Rashan Gary aporta 7,5, conformando uno de los dúos más temibles de la liga. En el interior, Devonte Wyatt (2,0 sacks) y Quay Walker (1,5 sacks además de 84 placajes totales) completan un front seven muy físico.
En la secundaria, Xavier McKinney y Evan Williams lideran el apartado de balones robados con 2 intercepciones cada uno. McKinney suma 64 tackles, mientras que Williams se va hasta los 67, mostrando la importancia de ambos como anclas en el fondo del campo. Keisean Nixon y Javon Bullard también destacan en volumen de placaje, contribuyendo a una defensa que, en conjunto, ha sabido limitar las grandes jugadas rivales: solo 13 touchdowns de pase encajados frente a los 16 que ha producido el ataque.
En equipos especiales, el panorama es mixto. El juego de punting es excelente: Daniel Whelan promedia 50,8 yardas por patada, con un net de 41,8, cifras de élite. En las devoluciones de kickoff, Savion Williams (25,83 de media) y Bo Melton (24,22) mantienen al equipo en posiciones de campo razonables, aunque las devoluciones de punt se quedan en una media discreta de 5,27 yardas por intento. En el apartado de kicking, Green Bay suma 68 puntos entre PATs y field goals, pero con cierta irregularidad: 15 de 21 en intentos de tres puntos, con problemas especialmente en la franja de 40-49 yardas y en los chutes lejanos, un factor que puede ser clave en partidos cerrados como los que suelen darse ante Minnesota.
Minnesota Vikings
Los Vikings llegan a Lambeau con una ofensiva mucho más irregular que la de Green Bay. Acumulan 296,4 yardas por partido (27.º de la NFL), con solo 103,4 por tierra (25.º) y 193,0 por aire (23.º), para un promedio de 21,8 puntos anotados (22.º). El balón ha pasado por varias manos en la posición de quarterback, pero todo apunta a que será J.J. McCarthy quien parta como titular. Sus números reflejan claramente un proceso de adaptación: 842 yardas de pase, 6 touchdowns y 8 intercepciones, con un 52,9 % de pases completados y un rating de 61,7. Es un ataque capaz de generar big plays puntuales, pero muy expuesto al error (13 intercepciones lanzadas en total y 5 fumbles perdidos).
El juego terrestre de Minnesota es correcto en eficiencia (4,66 yardas por acarreo), pero no especialmente dominante en volumen: 1.034 yardas totales y 8 touchdowns de carrera. Jordan Mason es la referencia clara con 489 yardas y 5 anotaciones, bien complementado por Aaron Jones (256 yardas, 4,92 de media) y el propio McCarthy como amenaza ocasional en scramble (110 yardas y 2 touchdowns). Donde realmente asustan es en el juego aéreo cuando todo engrana: Justin Jefferson lidera el cuerpo de receptores con 747 yardas y 2 touchdowns, secundado por Jordan Addison (412 yardas, 3 TD) y Jalen Nailor (318 yardas, 2 TD). Con T.J. Hockenson aportando 280 yardas y 2 anotaciones desde la posición de tight end, el arsenal de armas para McCarthy es considerable si el quarterback consigue limitar los errores.
En defensa, los Vikings presentan un perfil incómodo: permiten 317,5 yardas por partido (11.º de la liga en defensa total), con una muy buena defensa contra el pase (190,5 yardas, 7.º) y bastantes más dudas frente a la carrera (127,0 yardas, 22.º). Encajan 23,2 puntos por encuentro (16.º), con 26 sacks repartidos entre un frente defensivo profundo en el que destacan nombres como Eric Wilson (70 placajes y 3,5 sacks), Javon Hargrave (3,0 sacks), Andrew Van Ginkel (3,0) o Jalen Redmond (4,0). En la secundaria, Josh Metellus suma 2 intercepciones e Isaiah Rodgers aporta otra, devuelta para touchdown de 87 yardas. En equipos especiales, Will Reichard es una garantía: 19 de 21 en field goals y perfecto en extra points (19/19), mientras Myles Price promedia 25,92 yardas por retorno de kickoff y 10,68 en punts, añadiendo impacto constante en la posición de campo.
| ÚLTIMOS ENFRENTAMIENTOS EN LAMBEAU FIELD | |
|---|---|
| 29/09/2024 | Minnesota Vikings 31 – 29 Green Bay Packers |
| 29/10/2023 | Minnesota Vikings 24 – 10 Green Bay Packers |
| 01/01/2023 | Minnesota Vikings 17 – 41 Green Bay Packers |
| 02/01/2022 | Minnesota Vikings 10 – 37 Green Bay Packers |
| 01/11/2020 | Minnesota Vikings 28 – 22 Green Bay Packers |
Claves Estratégicas
1. Controlar el partido desde la defensa terrestre
Minnesota promedia solo 103,4 yardas de carrera por partido, con Jordan Mason como única amenaza constante. Green Bay, por su parte, es séptima de la NFL defendiendo la carrera (96,8 yardas permitidas). Esta es la base del plan: obligar a los Vikings a depender de J.J. McCarthy en situaciones largas de third down. Sin juego terrestre eficiente, Minnesota se vuelve predecible, y un quarterback con 8 intercepciones y un 52,9 % de acierto en pases es mucho más vulnerable ante el pass rush de Parsons, Gary y compañía.
2. Atacar la fragilidad de McCarthy desde los primeros drives
Los Vikings protegen mal el pocket (34 sacks encajados), mientras que los Packers llegan al partido con 24 capturas y dos cazadores élite de quarterbacks. McCarthy es capaz de generar jugadas explosivas, pero también comete errores graves bajo presión: 13 intercepciones totales del equipo y 5 fumbles perdidos en la temporada. Presiones interiores constantes, espías en jugadas de scramble y confusión pre-snap son fundamentales para descomponerlo y forzar pérdidas de balón que marquen diferencias.
3. Suplir la baja de Jacobs con un ataque más agresivo y variado
Sin Josh Jacobs ni Tucker Kraft, las dos mayores armas ofensivas de Green Bay, el ataque debe reinventarse. Eso significa más ritmo, más uso de receptores intermedios (Doubs, Golden) y más desahogos para Love en rutas rápidas. Emanuel Wilson tendrá que aportar por tierra, pero el peso real recaerá en Jordan Love, que llega con 2.421 yardas, 15 TD y solo 3 intercepciones. Minnesota es séptima defendiendo el pase (190,5 yardas), por lo que los Packers necesitan creatividad: play-action, rollouts, motion constante y mezcla de personal 11 y 12 para manipular a la defensa rival.
4. Castigar los problemas de eficiencia de Minnesota en third down
Los Vikings convierten apenas un 31 % de terceros downs (38/121), una de las peores marcas de la liga. Green Bay, en cambio, convierte un 49 % de sus terceros downs y permite solo un 37 %. La clave es simple: ganar el duelo situacional. Si Packers mantiene su eficacia en terceros downs, prolongará drives y protegerá su defensa, mientras que Minnesota necesitará milagros de Jefferson o Addison para mantenerse viva. Secundaria y linebackers deben cerrar las rutas de slant y las zonas intermedias, donde McCarthy más fuerza pases arriesgados.
5. Mantener una ventaja clara en equipos especiales
Aquí Green Bay puede marcar diferencias: Savion Williams y Bo Melton promedian más de 24 yardas por retorno de kickoff, mientras que Minnesota concede 26,58 de media. Además, Daniel Whelan promedia 50,8 yardas por punt con un net de 41,8, obligando a los rivales a salir desde muy atrás. Del otro lado, Myles Price promedia casi 26 yardas por retorno y es una amenaza real, por lo que la cobertura de kickoff debe ser extremadamente disciplinada. Un par de intercambios de posición de campo favorables pueden ser decisivos en un partido tan táctico.
Reporte de Lesiones
Semana muy cargada en Green Bay, con un injury report que vuelve a generar dudas importantes en posiciones clave. Los Packers listan seis jugadores como cuestionables, incluido Josh Jacobs, con molestias en la rodilla que ya le obligaron a abandonar el partido en New Jersey la pasada jornada. Además, Quay Walker figura como dudoso, mientras que Nate Hobbs y Jayden Reed han sido descartados, ambos siguiendo sus respectivos procesos de recuperación. En total, el equipo llega otra vez con numerosas piezas tocadas tanto en ataque como en defensa, a pesar de recuperar a Jordan Love, McManus y varios titulares que entrenaron al completo.
En Minnesota, la situación es más estable: solo dos jugadores aparecen como cuestionables (Greenard y Kelly), mientras que figuras clave como Aaron Jones, Christian Darrisaw y Will Fries estarán disponibles.
| REPORTE DE LESIONES – PACKERS | |
|---|---|
| Josh Jacobs (rodilla) | Cuestionable |
| Matthew Golden (hombro/muñeca) | Cuestionable |
| Savion Williams (pie) | Cuestionable |
| Dontayvion Wicks (gemelo) | Cuestionable |
| Karl Brooks (tobillo) | Cuestionable |
| Lukas Van Ness (pie) | Cuestionable |
| Quay Walker (cuello) | Dudoso |
| Nate Hobbs (rodilla) | Baja |
| Jayden Reed (hombro/pie) | Baja |
| REPORTE DE LESIONES – VIKINGS | |
|---|---|
| Jonathan Greenard (hombro) | Cuestionable |
| Ryan Kelly (conmoción) | Cuestionable |
| Aaron Jones (hombro) | Disponible |
| Christian Darrisaw (rodilla) | Disponible |
| Will Fries (rodilla) | Disponible |
Otros datos relevantes
Desde la realineación de 2002, Packers y Vikings han ganado entre ambos 17 de los 23 títulos de la NFC North, con 12 para Green Bay y 5 para Minnesota, reflejando el dominio histórico de esta rivalidad dentro de la división.
Este será el segundo año desde 2012 en el que los Packers juegan cinco de sus últimos siete partidos contra rivales divisionales, un cierre de calendario especialmente exigente y poco habitual en la NFL.
Los dos equipos han disputado dos partidos de playoffs entre sí, ambos en ronda de Wild Card, con una victoria para cada uno: Minnesota ganó en 2004 y Green Bay se tomó la revancha en 2012.
Conclusión y Pronóstico
Diferencia de puntos (spread): Los expertos sitúan a los Green Bay Packers como favoritos por aproximadamente 6,5 puntos frente a los Minnesota Vikings.
Over/Under (total de puntos): Se espera un marcador total cercano a 41 puntos.
Pronóstico
El plan: Green Bay impone su defensa sólida, controla el juego por tierra y explota la vulnerabilidad del rival en terceros intentos. Minnesota lo intentará, pero le falta consistencia ofensiva para mantenerse en el partido.
Lectura final
Este duelo divisional marca el verdadero inicio de la fase decisiva para ambos equipos. Los Packers, jugando en casa y con una defensa en forma, tienen la ventaja para dar un paso firme hacia la postemporada. Los Vikings llegan jóvenes, con un quarterback en transición y un ataque con altibajos, lo que les hace depender de momentos puntuales para generar daño. Espero un enfrentamiento trabado, con control del ritmo por parte de Green Bay, donde los errores serán carísimos.
Pronóstico
16-28
MVP Defensivo
Micah Parsons
MVP Ofensivo
Jordan Love



