La ley de la botella

¡Ding, Ding, Ding! ¡Finaaaal de trayectooooooo! – exclama el conductor del tranvía California Street

¡Y qué trayecto señores!

Ni los más optimistas al comienzo de la temporada apostaban por llegar tan lejos en una temporada de reconstrucción como la que hemos disfrutado en Green Bay. Clasificados para playoffs, victoria en la ronda de invitados, y derrota en la ronda divisional ante, una vez más, San Francisco 49ers.

Derrota esperada por la diferencia de calidad de los dos equipos, pero muy disputada. Mucho. Tan disputada que Green Bay dominó el partido durante 58 de los 60 minutos de juego. Si bien hubo momentos donde podía haber hecho más, hubo una concatenación de errores en dos acciones puntuales que nos costaron, en última instancia, el partido. Un tiro de campo errado y una interceptación evitable con tiempo por jugar. Nada más, y nada menos, porque si la NFL es una liga ultra competitiva donde los errores se pagan durante la temporada regular, en playoffs los errores te mandan para casa. Vamos a centrarnos en el primero de ellos, el field goal fallado por nuestro pateador, Anders Carlson.

Nos ponemos en situación, con 21 a 17 a favor de Green Bay en el marcador y con 6:21 en reloj para finalizar el partido, un mundo, Carlson lanza con su fuerza habitual un tiro de 41 yardas:

No es Sergio Ramos tirando aquel penalti, pero el resultado es parecido
No es Sergio Ramos tirando aquel penalti, pero el resultado es parecido

Desgraciadamente para nuestros intereses, el balón acaba desviado a la derecha anulando la posibilidad de forzar a San Francisco a jugarse una conversión de dos puntos para ganar el partido en su siguiente drive o que ambos equipos, muy igualados durante todo el partido, nos regalasen una intensa prórroga. Fin de la temporada.

Este momento tuvo un comienzo, y no es otro que el día del draft. Ese día se tomaron muchas decisiones, varias de ellas han dado un resultado excelente. Tenemos un cuerpo de receptores muy ilusionante, casi tanto como nuestros Tight Ends, gracias al saber hacer de nuestro equipo de ojeadores y las decisiones tomadas por el bueno de «Gute», nuestro mánager general. Pero esto, amigos, es Green Bay. Y el día del draft siempre deja sorpresas en el estado de Wisconsin.

En pleno proceso de renovación, se decidió dejar ir a una leyenda del equipo como es Mason Crosby (258 partidos disputados y 1918 puntos anotados) para renovar la posición con sangre fresca. Vientos de cambio soplaban en Green Bay.

Todas las previsiones daban como mejores proyectos al pateador de Michigan, Jake Moody, o al de North Carolina, Chris Dunn, kickers que bien podrían ser elegidos en el draft. Habitualmente, los kickers son jugadores en los que casi nadie utiliza una ronda a menos que el jugador elegido tenga un talento especial. Por ese motivo el día después del draft se pueden reclamar a los jugadores no elegidos, muchos de ellos son kickers, punters, long snappers, quarterbacks suplentes, receptores para el equipo de prácticas, etc… Jugadores necesarios, pero que no necesariamente conllevan un gasto de rondas.

Por eso, cuando en la sexta ronda del draft, Green Bay elige, con la selección global número 207 a Anders Carlson, de Auburn, muchos analistas, aficionados, y gente del mundillo arqueó la ceja. Movimiento extraño. ¿Por qué habría empleado Green Bay una ronda en un jugador que estaría disponible un día más tarde? ¿Habían visto algo especial que ningún otro ojeador haya visto? A ver, el chaval parece lanzar con soltura en distancias largas, pero su porcentaje de acierto es relativamente pobre… ¿Un talento a desarrollar?

¿Carlson güat? - Tinder
¿Carlson güat? - Tinder

Con la temporada concluida de aquella manera se pueden extraer algunas conclusiones. Por ejemplo, que como rookie no lo ha hecho del todo mal si lo comparamos con el resto de kickers novatos en la historia del equipo:

#ChutadorTemporadaRecordPJTCATCITC%PEAPEIPE%Puntos
1Anders Carlson20239-817273381.8343987.2115
2Ryan Longwell199713-316243080.04848100.0120
3Mason Crosby200713-316313979.54848100.0141
4Chris Jacke198910-616222878.64242100.0108
5Chester Marcol197210-414334868.62929100.0128
6Joe Danelo19754-812111668.8202387.053

Tercero en tiros de campo anotados, con un porcentaje de acierto de 81,8%, que es el mejor de la historia del equipo, además. No parece que este nada mal para ser su primer año. Vamos a compararlo con el resto de kickers novatos de esta temporada:

#ChutadorPickEquipoPJTCATCITC%PEAPEIPE%Puntos
1Brandon AubreyDAL17363894.7495294.2157
2Jake Moody99SF17212584.0606198.4123
3Anders Carlson207GB17273381.8343987.2115
4Blake GrupeNO17303781.14040100.0130
5Lucas HavrisikLAR9152075.0192286.464
6Chad Ryland112NE17162564.0242596.072

Bueno, el tercero en porcentaje de acierto y el tercero también en conversiones. No es que sea una joya, pero oye, parece apañado el chico. Vamos a desgranar un poquito sus números a ver qué información sacamos:

TCATCITC%TC 1-19 ydsTC 20-29 ydsTC 30-39 ydsTC 40-49 ydsTC 50+ ydsPEAPEIPE%PTS
273381.80-06-614-144-83-5343987.2115

Según los números, por debajo de 40 yardas, Carlson tiene un 100% de efectividad anotando en todos y cada uno de sus 20 intentos. Lo que no deja de resultar curioso porque su porcentaje de acierto en los puntos extras (33 yardas) es de un pobre 87,2%, habiendo errado en 5 ocasiones. Además, según aumenta la distancia, desciende su porcentaje de acierto. En lanzamientos superiores a las 40 yardas, se va a un pobre 54% de acierto, habiendo fallado en 7 ocasiones.

Con estos números, podemos entender que nos encontramos con un kicker poco fiable en situaciones complicadas donde la victoria o la derrota depende de un lanzamiento lejano. Además, condiciona la ofensiva al obligar al ataque a sumar más yardas de las habituales para tratar de asegurar un lanzamiento con mayor probabilidad de éxito.

A lo largo de la temporada solo ha podido firmar siete partidos en los que no ha fallado ni un tiro de campo ni un punto extra, y solo en once ocasiones no ha fallado en alguna de las dos suertes. Después de un inicio más que ilusionante con seis partidos perfectos de siete jugados, ha ido encadenando partidos con un fallito por aquí, otro por allá convirtiéndose sus errores en una constante en su juego, hasta tal punto que ha finalizado la temporada con diez partidos fallando una patada en los últimos doce encuentros disputados.

Y es que, si miramos los números de la temporada, nos encontramos con que nuestro kicker es el 6º peor de la liga en su posición en porcentaje de acierto (mínimo de 25 intentos):

# Chutador Equipo PJ TCA TCI TC%
1 Chad Ryland NE 17 16 25 64.0
2 Greg Joseph MIN 17 24 30 80.0
3 Matt Gay IND 17 33 41 80.5
4 Brandon McManus JAX 17 30 37 81.1
Blake Grupe NO 17 30 37 81.1
6 Anders Carlson GB 17 27 33 81.8

Y lo que es peor, es el que más puntos extra falla de toda la liga (y el que más patadas en total con 11):

#ChutadorEquipoPJPEAPEIPE%
1Anders CarlsonGB17343987.2
2Joey SlyeWAS17323591.4
3Dustin HopkinsCLE15242692.3
4Riley PattersonDET – CLE15414493.2
5Nick FolkTEN17283093.3
6Wil LutzDEN17293193.5

En conjunto, es el kicker que más lanzamientos ha fallado de toda la liga por delante de otro rookie drafteado (112 global) como es Chad Ryland:

# Chutador Equipo PJ TCF TCI TC% PEF PEI PE% Total
1 Anders Carlson GB 17 6 33 18,2 5 39 12,8 11
2 Chad Ryland NE 17 9 25 36,0 1 25 4,0 10
3 Joey Slye WAS 17 5 24 20,8 3 35 8,6 8
4 Greg Joseph MIN 17 6 30 20,0 2 38 5,3 8
5 Lucas Havrisik LAR 9 5 20 25,0 3 22 13,6 8
6 Brett Maher LAR 8 6 23 26,1 2 15 13,3 8

Este rendimiento ha tenido un impacto directo en dos partidos de temporada regular. El primero de ellos supuso la derrota por dos puntos frente a los Giants en Nueva York, donde el field goal fallado supuso la diferencia directa entre ganar o perder. El segundo fue contra los Broncos en Denver, nuevamente por dos puntos, y nuevamente con un field goal de menos de 50 yardas fallado.

En post temporada, los fallos han seguido sucediéndose, con un punto extra fallado que no alteró el marcador en la aplastante victoria de Green Bay frente a los Dallas Cowboys, y con el mencionado tiro de campo frente a los 49ers que puso fin, de manera indirecta, a la temporada del equipo.

No podemos decir que draftear a Anders Carlson fuese un acierto. Toda vez que se pulsa el botón de la reconstrucción de la posición hay que moverse. Pero igual, gastar una ronda del draft, aunque fuese una sexta ronda, bien podría haberse empleado en otro jugador con talento que no hubiese estado disponible en la agencia post-draft. Green Bay no es un equipo que tenga urgencia a la hora de desarrollar jugadores, pero seguramente en el draft de este año veamos más movimiento en la posición.

Aunque podría haber sido peor, imaginad que drafteamos en cuarta ronda a Chad Ryland de Maryland, kicker con el peor rendimiento de la temporada en la NFL…

Tranquilos, que ese honor se lo dejamos a Bill Belichick.

Germán de la Puente