Una semana más, una jornada menos y otra victoria en el casillero. Llegaban los Cardinals a un lluvioso Green Bay arrastrando un rendimiento irregular, pero con cierta esperanza tras su sorprendente victoria la semana pasada ante los 49ers. Los Packers por su parte se presentaban con ciertas dudas en su cuerpo de receptores en general y en Romeo Doubs en particular. El baño de realidad que recibieron los Cards en la primera mitad despejó todas las dudas.
Groucho Marx se quedó en casa y el equipo jugó una de las mejores primeras partes de lo que llevamos de temporada. El primer cuarto fue un ejemplo de cómo dominar física y moralmente al rival. Al primer y único despeje de Daniel Whelan, se produjo el primer aviso por parte de la defensa quesera secando el ataque de los Cardinals en tan solo 3 jugadas. A continuación, una posesión electrizante de unos Packers apoyados en el juego por tierra, consiguen anotar en su primera incursión en la zona de peligro (red zone) gracias a un preciso y precioso pase de Jordan Love para Jayden Reed. En la siguiente posesión, la defensa vuelve a imponerse a Kyler Murray y compañía, bloqueando las líneas de pase y forzando el despeje en tan solo cinco jugadas. La respuesta de Green Bay fue un extenso drive (posesión) que dejó al equipo en la yarda 15 rival tras los primeros quince minutos.
Al finalizar el primer cuarto, Arizona había tenido el balón en su poder 3:50 y no había sido capaz de avanzar con él más de 22 yardas para un único primer down alcanzado y dos despejes. Mientras, Green Bay había sido capaz de capitalizar el reloj (11:10) y traducir ese dominio con una anotación.
Nada más comenzar la segunda mitad se produjo el momento más emotivo de la tarde:

Jordan Love conectaba un pase de 10 yardas con Romeo Doubs, que se zafa del defensor, se revuelve y se lanza con decisión hacia la zona de anotación para lograr el segundo touchdown de la tarde y el primero en su cuenta particular de la temporada. Los compañeros corren a felicitarle, los aficionados corean su nombre y Lambeau Field se convierte en una fiesta. Todavía es pronto para un Lambeau Leap.
Durante las semanas previas, la situación de Romeo se había visto envuelta en diversos rumores que empañaban su imagen en el equipo. Sin previo aviso, Romeo faltaba a dos entrenamientos sin el permiso del equipo y sin justificación alguna por su parte. Ante esta situación, la gerencia no tenía más remedio que suspender al jugador un partido, Packers at Rams. Es entonces cuando periodistas relacionados con el equipo difunden que los motivos por los que Romeo se declaraba en rebeldía era su escasa participación en el juego de ataque. Sonaban también cantos de sirena procedentes de Kansas City. Pasado el partido de suspensión, Romeo se reincorporó a la disciplina del equipo, con más sombras que luces. Nadie entendía como una persona con el carácter de Romeo tuviese un «ataque de diva» semejante. Finalmente se pudo saber que en realidad, Romeo tuvo que afrontar, no de la mejor manera hay que añadir, algún tipo de problema mental que desconocemos. Los rumores sobre su «divismo» parecen ser solo rumores interesados, y el problema mental cuadra más con el perfil de Romeo. Las declaraciones de sus compañeros de equipo van en este sentido y la celebración calurosa recibida por el jugador no hacen sino confirmar la información. Romeo es una persona ultra trabajadora, con una personalidad diferente, muy alejada de lo que se suele ver en receptores talentosos como él, y debe aprender a comunicar y gestionar mejor sus problemas emocionales.
En la segunda mitad las estadísticas sufrieron la típica regresión a la media. El dominio de los Packers se fue relajando, y los Cardinals intentaron sin éxito una remontada imposible.

En líneas generales, la ofensiva Packer volvió a hacer un buen uso del juego terrestre. Los Packers acumulan más de 1.000 yardas en estos seis primeros partidos, siendo el segundo equipo más productivo solo por detrás de los Ravens de ca-Lamar Jackson. El equipo no se veía en esta situación desde 1971. Josh Jacobs se encargó del trabajo sucio cargando con la responsabilidad de «abrir la lata» en los primeros cuartos. 18 acarreos para 62 yardas en total. Por su parte, Emanuel Wilson volvió a mostrarnos varias pinceladas de su facilidad para hacer recortes y encontrar huecos en una carrera de 16 yardas, mientras que Chris Brooks hizo lo propio ejecutando carreras con solvencia partiendo como el tercero de la rotación. El juego terrestre vuelve a ser tendencia en la NFL y los Packers lo están ejecutando a la perfección.
Tener un buen juego de carrera facilita la vida al QB para desplegar un afilado juego de pase. Love entró frio al partido, se le notaba impreciso e impaciente al inicio de partido, pero todas las dudas se despejaron con el devenir del encuentro. Love fue encadenando pase de calidad tras pase de calidad, buscando e involucrando a sus receptores. Al finalizar el partido, Love registraba 4 TD de pase en dos partidos consecutivos. Un registro que solo el gran Brett Favre había logrado en 1996 y 2003. Además, es el décimo QB que consigue un pase de TD en 10 partidos consecutivos. Además de los 4 pases de touchdown, Love registró una tarjeta de un 68,75% de pases completados para 258 yardas y 1 interceptación. Interceptación que se produjo no por demérito suyo, sino por un inoportuno resbalón de Bo Melton. De no haberse producido, su QB Rating hubiese pasado del 119,5 al 132,5.
Por su parte, la defensa planteada por Hafley supo secar la carrera. El arma más importante del equipo rival, era desarbolada por los esquemas planteados por el entrenador y el buen trabajo de los jugadores. Hay que destacar la participación de los safeties rookies, Javon Bullard y Evan Williams, que junto con Xavier «Makinón» McKinnie están construyendo un equipo de safeties de garantías, ideal para los esquemas habituales de Hafley. Otro rookie, Edgerrin Cooper va ganando peso en las rotaciones y va demostrando su talento en cada snap en el que participa. Con la carrera rota por la defensa, sirva como ejemplo las 2 yardas por intento de Kyler Murray, el juego de pase centralizó el juego de ataque de los Cardinals. No obstante, a pesar de los buenos números de Murray, la ausencia de un cuerpo de receptores de mayor calidad y la lesión de su receptor rookie estrella Marvin Harrison Jr., hizo que destacasen en esta faceta el tight end McBride y el running back Demercado. Ambos jugadores lo intentaron, pero la defensa Packer supo frenar su avance de manera efectiva.

Otro de los factores que influyeron en el resultado final fueron las penalizaciones cometidas por los Cardinals. Hasta este encuentro, los Cards habían cometido 19 faltas, para un total de 3,8 pañuelos por partido. En Lambeau Field cometieron 13 para 100 yardas, y lo que es mejor, 9 de ellas fueron provocadas antes del snap. Tanto la línea defensiva como los audibles en el hike (los gritos que realiza el QB antes de poner el balón en juego) de la ofensiva hicieron saltar a los jugadores del equipo rival permitiendo ganar yardas y conseguir primeros downs gratis.
Esta tendencia de los Cardinals, es justo la opuesta a la de los Packers. El equipo sigue siendo el séptimo de la liga que más faltas comete (45), pero la tendencia es a la baja. Desde el partido contra Tennessee (10), el trabajo de entrenadores y jugadores se ha ido reflejando en el campo, reduciéndose las faltas en cada partido hasta llegar al mínimo de la temporada el Domingo pasado (5).
Por último, no podemos olvidarnos del factor pérdidas. A pesar de jugar un gran partido, el Profesor X no pudo interceptar un pase y vio cómo su racha histórica se truncaba. dejando su marca en 5 consecutivas. Faltando a su cita con los pases interceptados, la defensa de Green Bay supo aprovecharse del nerviosismo en el que estaban instalados los Cardinals, que les llevó a cometer tres fumbles (balones sueltos) cuando el partido se encontraba en su recta final. Especialmente doloroso el que supone el décimo en la carrera de Kyler Murray al no atrapar correctamente el balón en el snap cuando quedaban poco menos de 6 minutos para la finalización del encuentro y que otorgó la posesión del balón a un Green Bay que, esta vez sí, supo gestionar correctamente el reloj, recurriendo exclusivamente a jugadas por tierra hasta la finalización del partido. El trabajo de Hafley está dando sus frutos, siendo los Packers el mejor equipo de la liga en robos de posesión con 17 en total (+9 de diferencial). Hacía años que no se veía algo similar en Green Bay.

En el aspecto negativo tenemos que hablar una vez más del chutador del equipo. Y es que cada vez que el aficionado quesero ve a Bryan Narveson colocarse para lanzar a palos, es inevitable que se le produzca un hormigueo en la espalda. En lo que llevamos de temporada, Narveson ha fallado 5 tiros de campo, que bien podrían ser 6 si los Titans no hubiesen cometido falta, lo que le convierte en el peor de toda la liga en este aspecto en concreto. Mucho va a tener que mejorar, porque se pudo ver la frustración en la cara de Matt LaFleur cuando Narveson falló un tiro de 44 yardas.
Tampoco es alentadora la nula producción en forma de sacks (placajes al QB rival por detrás de la línea de scrimmage) de nuestro front 7. Ni los líneas defensivos, ni los edge rushers, ni los linebackers lograron derribar al QB rival. Hubo presión, si, se forzó a Kyler Murray a jugar con de manera apresurada, también, pero esta presión solo se tradujo en un único golpe al QB. En esta faceta del juego, Green Bay se encuentra fuera de los mejores 10 equipos con 16 sacks. Únicamente Devonte Wyatt está mostrándose productivo con 3 sacks. Rashan Gary, Karl Brooks y Lucas Van Ness (3,5 entre los tres en 6 partidos) van a tener que dar un paso adelante y mejorar en una presión al QB rival que va a ser necesaria en los partidos que tenemos por delante.
En definitiva, una victoria más para el equipo en lo que está siendo la división más dura en muchos años. Bears, Vikings, Lions y Packers acumulan 17 victorias y tan solo 5 derrotas en las primeras 6 semanas de competición, con todos los equipos, salvo Bears, clasificados para los playoffs. Algo nunca visto desde que se completó la fusión de la NFL y la AFL en 1970.
Próxima parada los Texans de la revelación de la temporada pasada C.J. Stroud en Lambeau Field antes de acometer el Noviembre más duro de la temporada.
Go Pack Go!

Germán de la Puente
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